La ministra Bibiana Aído.
Efe Madrid
El real decreto que el Gobierno prepara para garantizar la intimidad de las mujeres que deciden abortar podría entrar en vigor antes de que finalice el año, una norma que será retroactiva y que impedirá, salvo por orden judicial, desvelar la identidad de la fémina, protegida con un código secreto.
Así lo anunciaron ayer la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que ha estudiado este real decreto, que afecta a varias carteras -Sanidad, Justicia e Igualdad-.
«Nadie, absolutamente nadie, puede entrometerse en la intimidad de las mujeres que deciden libremente interrumpir su embarazo», según de la Vega, quien advirtió de que «hay cosas que en la realidad no están funcionando bien», y precisó además que no se debe añadir «escarnio público» a una mujer que, de por sí, ya afronta con sufrimiento una decisión «complicada, dolorosa y difícil».
Aído, que se reunirá con el sector de las clínicas en dos semanas para debatir sobre esta norma -actualmente en fase de proyecto-, comentó que la ley obligará a todos los centros que ofrezcan esta prestación, tanto públicos como privados, a separar el historial médico de los datos personales de la mujer que decida interrumpir su gestación.