El equipo de Primera se interesó por el medio que jugará en la Ponferradina
Jonathan Ruiz, acompañado por el presidente de la Deportiva, José Fernández Nieto, y el secretario técnico, Tomás Nistal. ROBERTO SANZ
Javier Santiago Ponferrada
La Ponferradina ha incorporado a un futbolista de lujo. La llegada de Jonathan al equipo berciano se ha convertido en la noticia del verano. A medida que trascienden más detalles sobre su fichaje, se realza la importancia de esta operación. El último es suficientemente significativo: El Málaga, equipo recién ascendido a Primera, sondeó la posibilidad de sumarlo a su plantilla para la próxima temporada. Ya era tarde. La Deportiva se había adelantado.
El interés del Málaga se puso de manifiesto el mismo día en que Jonathan firmó el contrato que le vincula con la Ponferradina para las dos próximas temporadas. El cuerpo técnico malacitano se puso en contacto con los responsables del Sevilla, club de procedencia del centrocampista, para consultar su situación de cara a un posible fichaje. Los sevillistas sólo pudieron informarles de que todo estaba atado con la Deportiva.
De este modo, la eficacia de las gestiones desarrolladas por el equipo berciano han traído a El Toralín a un futbolista que la próxima campaña podría haber militado en Primera División. El interés manifestado por el Málaga se suma al de un ramillete de equipos de Segunda A que pugnaron con la Ponferradina por hacerse con los servicios de Jonathan. El proyecto de los blanquiazules y la apuesta económica por un fichaje en el que se han puesto muchas esperanzas acabaron por convencer al medio centro para recalar en el Bierzo.
Así, la Deportiva se apunta el tanto de fichar a un futbolista de auténtico lujo para la categoría. Llega a Ponferrada después de contribuir a la buena temporada del Sevilla Atlético en Segunda A. En la pasada campaña fue titular indiscutible y jugó 38 partidos en la categoría de plata. Su juventud, tiene 26 años, le otorga una notable proyección. Igualmente, llega avalado por la ‘denominación de origen’ de la cantera sevillista, que en los últimos años se ha consolidado como una inagotable fábrica de talentos.