El presidente de la Cámara Alta se alía con los agricultores y dice ‘no’al proyecto que preveía una subida de tasas a la exportación de grano
Varios agricultores gritan consignas en contra de la subida de impuestos, antes de conocer la votación de la Cámara. REUTERS
OTR-Press Buenos Aires
El Gobierno argentino sigue sin salir de la crisis provocada por la subida de los aranceles a la exportación de grano. El Senado rechazó ayer el proyecto, ahondando la división entre las autoridades y el sector agropecuario, gracias al voto decisivo del vicepresidente, Julio Cobos, que rompió un empate dando un no al texto. El campo celebró esta inesperada decisión, que el propio Cobos justificó, aclarando que en ningún caso renunciará al cargo.
Tras 18 horas de maratoniano debate, el plan defendido por Cristina Fernández de Kirchner había logrado 36 votos a favor y 36 en contra en la segunda ronda. Estos datos obligaron a intervenir al vicepresidente, quien visiblemente nervioso inclinó la balanza a favor del sector agropecuario y en contra del Ejecutivo. «Estoy actuando conforme a mis convicciones», explicó Cobos, líder del Senado.
A la espera de hablar con la mandataria, “tienen que comprender que vengo de otro espacio político y que puedo tener una opción distinta”, aseveró, diciendo estar “muy tranquilo” con su conciencia. Los representantes rurales, reunidos en un parque de Buenos Aires, asistieron a través de pantallas gigantes a las deliberaciones de los senadores y, finalmente, acogieron la decisión de Cobos con celebraciones. El dirigente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dio las gracias “a los miles de ciudadanos que nos han apoyado. Ahora tranquilos, con madurez, vamos a aprovechar esta oportunidad”, aplaudió.
En cambio, simpatizantes del Gobierno, que periódicamente convoca marchas de apoyo para demostrar su respaldo al Ejecutivo, reaccionaron con enfado al no del Senado, que ahora obliga a las autoridades a presentar otra propuesta y modificar la iniciada siete meses atrás. Algunos seguidores oficialistas incluso lanzaron piedras contra el edificio parlamentario y protagonizaron enfrentamientos con la Policía. La medida legislativa preveía una subida de los impuestos a las exportaciones de soja y derivados, el mayor complejo exportador del país, y buscaba redistribuir entre la población la renta adicional de la que goza el sector rural por los altos precios internacionales.