› La consejera de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, María Jesús Ruiz, respeta e incluso se muestra de acuerdo con el contenido de la sentencia emitida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que condena a la Junta a pagar una indemnización de 80.000 euros a la familia del brigadista Fidel Brañas, fallecido en la extinción de un incendio en 2000 en el municipio de Oencia. Ruiz puntualizó que la sentencia “no es una condena, sino una salida al paso de la responsabilidad civil derivada de una muerte”. Lamentó el retraso en la publicación de la sentencia, puesto que “fue un trágico accidente que se produjo en el año 2000” y que hasta ahora no ha podido resolverse judicialmente. Insistió en que la sentencia “me parece ajustada y nosotros la respetamos”. En todo caso, Ruiz reconoció el dolor de los familiares del brigadista fallecido, aunque “la pérdida de una persona no es nunca subsanable de ninguna manera y mucho menos económicamente, pero espero que, de alguna forma, la indemnización les ayude”, por ello “cumpliremos fielmente la sentencia”. En el incendio de Oencia también falleció otro brigadista, Manuel García, cuya familia está a la espera de una sentencia.