El informe elaborado por Amnistía Internacional refleja que el número de víctimas mortales se ha incrementado en los tres últimos años, hasta llegar a las 74 fallecidas el año pasado
El 21 por ciento de las víctimas de la violencia machista ha denunciado previamente a su pareja o ex compañero sentimental.
E.P. Madrid
Los malos tratos a mujeres se ha convertido en el tema que más espacio ocupa en la sección de sucesos de los periódicos y en los informativos de la televisión. Como si de un hecho normal se tratase, los ciudadanos se han acostumbrado a oír a hablar de este problema, que a día de hoy, parece no tener solución fácil. Más de 600.000 mujeres fueron víctimas de la violencia machista el año pasado en España, de las que el 21 por ciento presentó una denuncia contra su pareja o ex compañero sentimental, según el informe Obstinada realidad, derechos pendientes de Amnistía Internacional (AI), realizado para evaluar los tres años de funcionamiento de la Ley contra la Violencia de Género.
De este más de medio millón de féminas maltratadas, el 6,2% solicitó una orden de protección, que fue obtenida por el 4,6%. El estudio refleja asimismo que el número de mujeres asesinadas por esta causa se ha ido incrementando en los tres últimos años, hasta alcanzar la cifra de 74 fallecidas en 2007, según datos emitidos por el Consejo General del Poder Judicial.
A juicio de la responsable de Interior de AI, Virginia Álvarez, la ley “ha tenido poco impacto en aspectos fundamentales como el acceso a recursos de atención integral, la asistencia letrada o la equidad territorial”.
Así, denunció que los objetivos de esta norma en el ámbito sanitario “han quedado en el papel”, ya que se debía “proporcionar formación a todos los profesionales del área de salud, cosa que no ha ocurrido”, señaló.
Para Álvarez, esta normativa “no ha logrado garantizar la asistencia letrada especializada” a las maltratadas, ya que el Gobierno no ha dado “un seguimiento exhaustivo” a la ley, “el presupuesto ha disminuido” y el número de policías dedicado a proteger a las víctimas “es escaso”.
Por su parte, la autora del estudio, María Naredo, indicó que la implantación de los juzgados especializados en violencia sobre la mujer “no ha traído los resultados esperados”, porque “el abuso habitual sigue quedando impune” y “la cifra de denuncias por malos tratos archivadas ha aumentado”.
“Otro aspecto que es motivo de preocupación es que el número de féminas asesinadas con orden de protección en vigor ha ido aumentando en los últimos tres años. En 2005 fueron cinco, en 2006 ocho y 12 el año pasado”, apostilló.
Naredo acusó al Ejecutivo de “autocomplaciencia” y de no estar “dando la suficiente prioridad a esta tema”, por lo que le exigió “mayor autocrítica y que adopte medidas correctoras”. Así, le pidió que destine más recursos, que realice mejores evaluaciones de la ley y que promueva la formación de los agentes implicados en los casos de violencia machista. El informe también destaca que las mujeres extranjeras tienen seis veces más riesgo de ser asesinadas por su pareja que las españolas y reprochó que, “salvo en el País Vasco”, la policía pueda incoar un expediente de expulsión a las extranjeras maltratadas, que se encuentran en situación irregular en España en el momento en que acuden a una comisaría a denunciar a su pareja, “lo que provoca un claro efecto disuasorio”.
La experta en materia de violencia de género realizó un balance más bien negativo en torno a una ley, que según su valoración, queda pendiente de reformas.