Logo de la-cronica.net


EL REPORTAJE DE LA SEMANA

Dos bercianas en la cima de la halterofilia

Lidia Valentín y María de la Puente, entre las más grandes

María de la Puente y Lidia Valentín posan detrás de sus ‘compañeras de trabajo’, las barras y las pesas. REPORTAJE GRÁFICO de CÉSAR F. BUITRÓN

César F. Buitrón Madrid
No hay un deporte que dé hoy más alegrías a León. Dos medallistas en Campeonatos de Europa, una deportista olímpica, una de las más prometedoras levantadoras del mundo, un entrenador leonés dirigiendo a la selección nacional y una escuela que es la envidia de todo el país. De todo eso puede presumir la halterofilia leonesa.
Si esos méritos los tuviera un deporte de masas serían valorados como merecen. Por desgracia para Lidia Valentín, María de la Puente, Matías Fernández e Isaac Álvarez; para todos los que antes han destacado en halterofilia; y también para quienes vienen pegando fuerte por detrás, España es un país de una supina incultura deportiva. En España el fútbol lo tapa todo y salvo los deportes de equipo (no todos), el tenis y la fórmula 1 desde hace un ‘cuarto de hora’, el resto de los deportes suenan casi a folklore y sólo se asoman a las pantallas de la televisión en los Juegos Olímpicos.
Ajenas a ello trabajan dos leonesas desde hace más de un lustro en la Residencia Blume de Madrid. Lidia Valentín llegaba a Madrid en 2001. María de la Puente, dos años después. Ambas se habían formado en la escuela de Camponaraya. Isaac las había encauzado hacia la elite y llegaban a Madrid en busca de más medios y atenciones. En poco tiempo se han instalado entre las mejores del mundo. Han subido al podio de europeos y mundiales de categorías menores y este año ya saben lo que es pisar el ‘cajón’ del Europeo absoluto. Por si eso fuera poco, Lidia verá cumplido su sueño el mes próximo, cuando compita en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Para llegar hasta donde están ahora, las dos deportistas bercianas han tenido que sufrir y esforzarse durante años. Seis días a la semana (tres de ellos en doble sesión de trabajo) se ‘machacan’ con la mirada puesta en los objetivos del verano.
Las dos sueñan con estar juntas en los Juegos de Londres, pero para eso quedan cuatro años. Un trecho largo en el que la suerte debe acompañaren el que ambas tienen claras cuáles son sus carencias y en qué deben trabajar más. “A las dos nos pasa algo parecido. Tenemos que mejorar nuestros registros en dos tiempos. En arrancada predomina más la técnica y ahí estamos mejor, pero en los dos tiempos prima la fuerza y ahí estamos más flojas”, reconocen.
Aspectos a mejorar que se resumen en un par de palabras: trabajo y sacrificio. Esfuerzos a cambio del prurito de ser las mejores. Sin más recompensa que la satisfacción personal porque su deporte sólo puede devolverle satisfacciones morales porque el dinero no abunda. “Sabemos lo que hay. Yo ahora puedo vivir de la halterofilia, pero no puedo descuidar el futuro y por eso estoy estudiando estética que después del deporte hay que seguir viviendo y es triste, pero en España cuando dejas el deporte nadie se acuerda de ti y no hay facilidades para encontrar trabajo”, señala Lidia. En la misma línea se expresa María que estudia preparador físico personal y fitness.
Son los enésimos producto de una cantera berciana que mima Isaac Álvarez. “Isaac hace un trabajo muy bueno. Sabemos que nuestro ejemplo es importante para los que empiezan en nuestra tierra”. Por humildad, trabajo y calidad, sería difícil elegir dos modelos mejores para imitar.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica