Aniversario de la evacuaciónobligada por el cierre del pantano
El acto conmemorativo dio comienzo con la procesión por las calles del nuevo pueblo de Bárcena de las imágenes de la Virgen del Rosario, la Magdalena y San Roque.
Francisco Labarga Ponferrada
El pueblo de Bárcena del Bierzo celebró ayer uno de los acontecimientos más emotivos de su corta vida: el 50 aniversario de su fundación, que coincide precisamente con el medio siglo que se cumple desde que el viejo pueblo de Bárcena del Río fuera evacuado como consecuencia de la inminente anegación por las aguas del río Sil tras la construcción de la presa que hoy forma el embalse de Bárcena bajo cuyas aguas también yace el pueblo de Posada del Río.
Los actos conmemorativos consistieron en una sencilla misa en el templo parroquial del pueblo nuevo, precedida de la procesión de las imágenes de la Virgen del Rosario, la Magdalena y San Roque. Con posterioridad al oficio religioso, en la Casa del Pueblo se produjo la entrega de sendas placas conmemorativas a tres de los habitantes de los viejos pueblos: Soledad Ordás y Feli Ordás, que fueron respectivamente maestras de Bárcena del Río y de Posada del Río, y Tomás Rubio, que fue el último sacerdote del inundado Bárcena del Río y que todavía ayer mismo actuó como cooficiante de la misa.
Con el homenaje a estas tres personas que en su día desempeñaron puestos socialmente muy representativos, el pueblo quiso rendir también homenaje a todas las personas vivas que habitaron en ambos pueblos antes de la inundación.
Tras la entrega de placas se llevó a cabo la proyección de un documental sobre la historia de los dos pueblos y también se inauguró en la plaza del pueblo una exposición de fotografías antiguas que reflejan los paisajes, las gentes y las tradiciones de ambos pueblos.
En el homenaje participaron en representación del Ayuntamiento de Ponferrada, al que hoy pertenece Bárcena, el concejal de Medio Rural, Julio Martínez Potes, y la también concejala y presidenta del Patronato Municipal de Fiestas María Concepción Crespo, que arroparon al alcalde pedáneo de Bárcena,Jorge Núñez, para quien esta conmemoración, además de ser muy emotiva, marca también un punto de inflexión, pues Bárcena tiene en la actualidad prácticamente el mismo número de habitantes que tenía poco antes de su inundación, unos 250. Sin embargo “la reciente aprobación del nuevo PGOU de Ponferrada, elimina muchas de las trabas que existían para la construcción y nos va a permitir nuevas construcciones, algunas de las cuales ya se han iniciado”.
Las viejas fotos fueron el objeto de todos los comentarios y muchos de los actuales vecinos todavía pudieron reconocerse, con algunos años menos, en las viejas instantáneas, entre las que también figuran espectaculares imágenes de los restos del pueblo cuando las aguas cubrían ya una gran parte de las casas, entre las que emergía la espadaña de la iglesia.