Primer corro de la temporada para ‘Avelinín’ de La Valcueva y ‘El Guerrerín’ de Barrillos
Las escuelas aseguran el futuro de la lucha en la Sobarriba. SECUNDINO PÉREZ
F. Fernández Valdefresno
A el corro de La Sobarriba le sobró de todo, incluido tiempo de duración. Tuvo excelentes combates, tuvo una final de semipesados vibrante y controvertida, tuvo dos luchadores que estrenaron allí su casillero de victorias en esta Liga...
Fue una tarde para disfrutar y los aficionados agradecieron combates como los de Ibán y Carlos Bravo; Samuel y Pedro Llamas; Cabero y Davizuco; Clemente y Davizuco... Unas veces saltaban chispas y en otros se vieron unas caídas de libro.
A todos extrañaba que Ibán, el actual campeón, no se estrenara, con la calidad que tiene. «No tengo confianza, no le cogí el truco a este sistema, no sé...» decía en Pallide. Y por la noche se fue a jugar un partido de fútbol sala y al día siguiente (ayer) despertó ‘El Guerrerín’ de siempre, el que da la cara, el que lucha y perrea, el sobrino de ‘El Guerrero’, el luchador de dos sangres de abuelo (Barrillos y Barrio). Y le ganó la final a Santi entrando a las armas de Santi y la semifinal a Arce no rehuyendo la batalla. Al fin... ‘El Guerrerín’. Ojo.
La otra cara de la moneda estaba en pesados, allí logró su primera victoria un niño con cuerpo enorme, al que le viene bien el apodo: Avelinín el de La Valcueva. Ya llevaba seis finales este año y no le acompañó la suerte en ninguna. Ayer se midió con ‘El Grillete’ que llegó trallado de levantar un combate a Bahíllo y de una muy dura semifinal con Caberín. Avelino jugó bien sus cartas y pudo cumplir sus sueños de niño grande. Como todos los niños siempre trae en la cabeza a los abuelos y estos días es el aniversario de dos de ellos y el que está en casa, Pepe, no andaba con ganas de salir. Para él ganó y para Toño ‘el fisio’, que le recuperó una mano casi perdida.