La falta de sintonía política entre el Ayuntamiento de León y la Diputación tiene su máximo exponente en un tema como el turismo, que cada vez es más importante en la economía de los leoneses. Cada institución cuenta con su propio logotipo y su propio eslogan. ‘León, te quedan dos deseos’ (Ayuntamiento); ‘Vívelo’ (Diputación). En lo que menos se fijarán los turistas al final será en quién está detrás de cada campaña publicitaria, pero no deja de ser preocupante que se haya llegado a esta situación. Porque el turismo de León necesita sumar esfuerzos. Muchos visitantes de la provincia viajan también para conocer la ciudad, de igual forma que muchos turistas de la capital combinan su estancia con visitas a Valporquero o Astorga. Nadie duda de las posibilidades que reúne una provincia como León para el emergente sector turístico. Sus recursos naturales, gastronómicos o monumentales son un gran activo, como lo es la ciudad de León, que ya compite con ciudades como Salamanca. No hay más que ver los sábados y domingos la Calle Ancha, el entorno de la Catedral o la plaza de San Isidoro. Sin embargo, queda mucho por hacer. El visitante necesita guías completas para conocer la ciudad y la provincia, necesita información vía internet y necesita centrales de reserva para facilitarle la estancia. En cambio, la particular guerra entre PP y PSOE se dirime en una carrera descontrolada por el ‘yo más que tú’. Cada parte debe asumir su responsabilidad. El sector hostelero y los leoneses que viven del turismo lo que quieren es que León tenga el mismo impacto mediático que otras regiones. No hay que ir muy lejos. Asturias o Cantabria son ejemplos de una política turística muy interesante. Pero aquí no, aquí a la greña.