UNA IMAGEN Y 215 PALABRAS

Morituri te salutam |
Nadie mejor que el fotógrafo, el autor de la imagen, vive la contradicción. No le gustan los toros como espectáculo y es consciente de que en una sola corrida encuentra más imágenes para llevar a su objetivo que en muchas tardes buscando de pueblo en pueblo, de banco en banco, de paseo en paseo. “Tampoco me gustan las guerras y hay fotos que daría algo por haberlas hecho. Tampoco me gusta el pantano y en Riaño sentí como nunca que yo también contaba historias. La cámara, al menos la de un fotógrafo de prensa, es sólo otro instrumento para contar historias, dulces o duras, que te gustan o que detestas...”, se explica o se defiende, vaya a saber. Y ahí estaba una vez más la cámara, disparando sobre uno de esos fenómenos que se aman o se detestan, se defienden o de denostan: los toros. Ahí estaba la cámara jugando a eso que tanto le guta, al sol y sombra, a las luces y las oscuridades, recogiendo las imágenes de los bravos que en un momento van a ser sacrificados ante miles de miradas, con arte para unos, con crueldad para otros. La imagen solo da cuenta de las sombras de quienes van a morir, como si ellos también pronunciaran el histórico ‘morituri te salutam’. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
|---|---|---|