E.P. Nueva York
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha autorizado la ejecución de un soldado norteamericano condenado por violación y asesinato. Es la primera vez en 50 años que un mandatario de este país ratifica la sentencia a muerte de un miembro de las Fuerzas Armadas.
Ronald Gray lleva en el corredor de la muerte de la prisión de Fort Leavenworth, en Kansas, desde el año 1988. Su ejecución sería la primera de un militar desde 1961, pero la Casa Blanca declaró que espera que se cumplan todas las apelaciones antes de que se lleve a cabo la pena. “Aunque la aprobación de una sentencia a muerte contra un miembro de nuestros servicios armados es una decisión difícil y seria para un comandante en jefe, el jefe de la Casa Blanca cree que los hechos de este caso no dan lugar a dudas”, explicó la portavoz del Ejecutivo, Dana Perino.
Gray fue condenado por la violación y asesinato de varias mujeres cerca de su puesto de control en Fort Bragg, en Carolina del Norte, así como por abusos sexuales a otra fémina. «Los pensamientos y rezos del presidente están con las víctimas de estos atroces crímenes y con sus familias y todos los afectados», añadió Perino. Tanto el tribunal civil como el militar consideraron a Gray responsable de estos crímenes cometidos entre abril de 1986 y enero de 1987. El propio agresor reconoció su culpabilidad en dos asesinatos y cinco violaciones ante la corte civil y fue condenado a tres y cinco cadenas perpetuas. Posteriormente, en abril de 1988, el prisionero fue declarado culpable de dos asesinatos.