Logo de la-cronica.net


POLÍTICA / Diálogo social

La crisis une al Gobierno, la patronal y los sindicatos

Crean una ‘hoja de ruta’ para fomentar el diálogo social y crear empleo

Los presidentes del Cepyme, Jesús Bárcenas (izquierda) y de la CEOE, Gerardo Díaz, saludan a Zapaero. efe

Agencias Madrid
Haciendo buena la consigna de que más vale tarde que nunca, sindicatos, empresarios y Gobierno dieron ayer el pistoletazo de salida a un nuevo tiempo de diálogo social, que se antoja fundamental para remontar la cada día más aguda crisis. La cita, anticipo de un otoño, previsiblemente movido a cuenta de la inflación y el aumento del desempleo, se saldó con la firma de la denominada Declaración para el Impulso a la Economía, el Empleo, la Competitividad y el Progreso Social, una especie de hoja de ruta que recoge el contenido y los tiempos de un futuro proceso negociador que, en palabras del presidente Zapatero, da “confianza” en la capacidad del país para superar lo que el socialista definió como “serias dificultades”. Mucho menos calientes fueron los paños del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y del secretario general de CCOO, José María Fidalgo, puesto que ambos consideraron que la situación es “crítica”.
De hecho, al menos según las 10 páginas de que consta el documento, la crisis está provocando un “significativo” aumento del paro, mayores dificultades de acceso al crédito y unos tipos de interés más elevados. Además, el país está inmerso en una “importante desaceleración” del consumo, en un contexto de elevado endeudamiento de las familias y de las empresas y todo ello agravado por un repunte de la inflación causado en gran medida por la severa dependencia del petróleo y el alto precio de las materias primas.
Tan pesimista horizonte es razón más que de peso para que los componentes de la terna que conforma la columna vertebral del sistema productivo, el Ejecutivo, las patronales CEOE y Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT, hayan decidido aunar esfuerzos con la vista puesta en lograr tres objetivos prioritarios: recuperar el crecimiento, crear empleo y mantener la protección social.
Para hacerlos realidad el documento suscrito apela a cinco instrumentos esenciales, como son el apoyo a las pymes y la garantía de su financiación, mantener una fuerte protección a los desempleados e incentivar la recolocación de los parados, reformar la Seguridad Social, fomentar la formación profesional y el impulso innovador y, por último, desarrollar diversos aspectos del proceso de diálogo social que siguen pendientes desde la anterior legislatura, como el desarrollo de la Ley de Igualdad.
Una vez fijadas las grandes líneas de la ofensiva contra la recesión, la Comisión tripartita de Seguimiento y Evaluación del Diálogo Social se reunirá en la primera semana de septiembre para determinar las cuestiones “más inmediatas a tratar”.
No obstante, ayer era el día de las grandes palabras y de la boca del inquilino de Moncloa salieron los términos “responsabilidad y serenidad” a la hora de “compartir las decisiones futuras” y para afrontar el necesario “sacrificio” de empresarios y sindicatos.
El presidente fue el único que no recurrió al término crisis, que sí emplearon con profusión los líderes de las dos grandes centrales sindicales, José María Fidalgo y Cándido Méndez, y los jefes de los patronos Gerardo Díaz Ferrán y Jesús Bárcenas.
El máximo dirigente de Comisiones se congratulo de la futura reforma de la Seguridad Social, así como de que el Ejecutivo “gobierne y haga infraestructuras, invierta en I+D+I y desarrolle el tejido productivo”, cuestiones todas ellas que están al margen de la negociación con los agentes sociales, porque “tienen que ver con una política presupuestaria, que es competencia del Ejecutivo”.
En contrapartida, Méndez asumió su compromiso para “arrimar el hombro y compartir esfuerzos de manera equilibrada” desde el reconocimiento común de que “tiene más valor el talento que el ladrillo, la innovación que el coste laboral barato, y de que es mejor apostar por productividad que por precariedad”.
Con similar línea argumental, el presidente de CEOE, Díaz Ferrán, ofreció la colaboración “leal” de los empresarios para lograr un crecimiento “equilibrado, duradero y basado en la competitividad y en la creación de empleo”. Bárcenas, su homólogo de Cepyme, advirtió de que la crisis es “grave y compleja”, pero rechazó el “pesimismo”. Y, como no podía ser de otra forma, el colofón lo quiso poner Zapatero, con una nueva inyección de moral al recordar que hoy día hay 2,6 millones de trabajadores más que en 2004, que la tasa de empleo está en el 65,9 por ciento, la de paro en el 10,4 por ciento y que el PIB ha crecido en 200.000 millones.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica