Las féminas afrontarán juicios por homicidio si logran probar que fueron víctimas de malos tratos y además tendrán la oportunidad de alegar “palabras y conductas” extremas
Los planes de Brown deberán ser ratificados en consulta popular.
E. Martínez (E.P.) Londres
Las mujeres que acaben con la vida de sus parejas en Reino Unido podrán afrontar juicios por homicidio, en lugar de procesos por asesinato, si logran probar que fueron “seriamente maltratadas”, según figura en la reforma legislativa elaborada por el Gobierno por primera vez en 50 años.
Se trata de una nueva fórmula de defensa parcial, bajo la cual las víctimas tendrán la oportunidad de alegar “palabras y conducta” extremas por parte de los agresores y que permitirá a los casos premeditados basar su defensa en el “temor a una violencia seria”, evitando así tener que probar que actuaron de forma espontánea. Con todo, el informe elaborado por la Comisión Legal británica recoge que se tendrán en cuenta los “casos excepcionales”.
Las medidas, agrupadas en una norma denominada Cambios de vida de las mujeres, se encuadran en un paquete regulado por el Ministerio de Justicia y aspiran a poner fin a la desigualdad de trato que existía hasta ahora en el país los casos de violencia doméstica, en los que, según la titular para la Mujer, Harriet Harman, “durante siglos se ha permitido al hombre escapar de sus crímenes culpando a la víctima”.
Así, el Ejecutivo prevé poner fin a una tradición normativa que data del siglo XVII, bajo la que la provocación constituía un alegato para la defensa del varón, que escapaba así de la acusación de asesinato en base a la ofensa perpetrada por las mujeres adúlteras. “Acabar con este argumento en los casos de infidelidad es un cambio que acabará con la cultura de las excusas”, subrayó Harman.
La ministra advirtió de que “ya no hay excusa para la violencia doméstica” y añadió que “pase lo que pase en una relación, nada justifica” ese recurso. “Así que los hombres que maten a sus mujeres tendrán que afrontar cargos de asesinato y nunca más podrán declarar es su culpa, ella me provocó”, aseveró, en la línea de equilibrar los recursos legislativos con los que contaba el hombre, basados en los celos por una infidelidad, con las hasta ahora dificultades de la fémina, que no podía alegar el maltrato para lograr una defensa análoga.
La elaboración de las propuestas llevó cuatro años y finalmente no ha incluido los grados de homicidio que aplican regulaciones como la norteamericana, recomendados en un informe de la Comisión Legislativa en 2006. Además, el nuevo concepto de palabras y conducta se puede aplicar en casos como una muerte perpetrada por una víctima de violación de la que su atacante se haya mofado posteriormente o en el de aquellas madres que den muerte a su pareja tras descubrirla intentando abusar sexualmente de un hijo suyo.
De igual modo, en los supuestos de maltrato doméstico se podrá alegar como desencadenante que llevó al agresor a matar el “temor de violencia seria” y las palabras y los hechos que motivaron una razón justificada de ser “seriamente maltratada”. En consecuencia, si un jurado acepta esta defensa parcial en un proceso por asesinato, la acusada podrá ser encarcelada por homicidio y, por tanto, recibir una sentencia ampliamente inferior.
Además, también se han modificado los casos de responsabilidad disminuida para pasar a introducir una defensa basada en “condiciones médicas reconocidas”, que llevará a tener en cuenta los problemas mentales derivados de un abuso prolongado. No obstante, los planes, definidos por la fiscal general del Estado, la baronesa Scotland, como una “correcta actualización” de la legislación sobre asesinato, deberán someterse a proceso de consulta pública.