Espinosa y Touriño alaban que la gestión del agua esté centrada en Galicia
Liñares, junto con la ministra Espinosa, durante la toma de posesión celebrada ayer en Orense.
L.C. Ponferrada
Francisco Fernández Liñares tomó ayer posesión de su cargo como presidente de la nueva Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
Al acto asistió la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marítimo, Elena Espinosa, el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño y el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, entre otras autoridades.
En su intervención la ministra explicó que la nueva Confederación nace para abordar la gestión del agua en una cuenca de 20.000 Calificó a Liñares de persona “firme y tenaz”, “con visión práctica de la gestión y gran experiencia en la administración” y destacó la importancia de centralizar en Galicia la gestión de las aguas.
Fernández Liñares, por su parte, tras tomar posesión, calificó el acto de “lujo” por las personas asistentes y se comprometió a esforzarse al tiempo que agradeció a Espinosa la confianza depositada en él y le anunció su “dedicación y lealtad”.
Por su parte, Touriño hizo en sus declaraciones referencias constantes a que con la nueva Confederación Galicia se vería muy beneficiada. Sin embargo no hizo ninguna referencia al Bierzo, único territorio no gallego integrado en el ente. “Centralizar la gesión en materia de aguas es un sueño que siempre tuvimos”, expresó el presidente gallego.