El partido sanciona con cuatro años de suspensión de militancia al ex secretario general, con tres años a Rubinat y con seis meses a Castresana
Momento de la rueda de prensa conjunta ofrecida ayer por Joaquín Otero, Rubinat y Castresana. secundino pérez
J.J. Porras León
La tormenta política se desató nuevamente ayer en el seno de la UPL, la decisión del comité ejecutivo de la formación, reunido en la noche del pasado martes, para suspender de militancia a sus dos procuradores leonesistas, Joaquín Otero y Héctor Castresana, así como al asesor de UPL para las Cortes y concejal del Ayuntamiento de San Andrés, Luis Herrero Rubinat, ha abierto una nueva fisura en un barco a la deriva y que deja a la UPL sin representación en las Cortes regionales.
La reacción de los afectados no se dejó esperar y en la mañana de ayer Otero anunció que recurrirán por la vía civil y ante los Tribunales la sanción impuesta por la dirección del partido, ya que a su juicio “está ganada”, en cuanto que según su versión la propia comisión de conflictos no “halló ningún indicio de que sus actuaciones contraviniera algún estatuto del partido”.
En este sentido, advirtió que la dirección de UPL nunca les ha trasladado el pliego de cargos o qué faltas habían cometido. Alabando, a su vez, la labor de los miembros de la comisión de conflictos, “cuyo informe no se ha tenido en cuenta”, apuntó Otero.
El comité ejecutivo que ayer dio la callada por respuesta ha suspendido de militancia durante un periodo de cuatro años a Otero, con tres a Rubinat y con seis meses a Castresana. Las causas, el no estar al corriente de las cuotas del partido,no ceder a la formación los 12.800 euros mensuales de los gastos de funcionamiento del grupo parlamentario en las Cortes, manifestaciones públicas en contra de la actual dirección de la UPL, no participar en la última campaña electoral y menospreciar al que fuera candidato Luis Arias.
Otero no se extraño de la sanción, aunque en el día de ayer todavía no tenía la comunicación oficial y afirmó conocer la sanción a través de los medios de comunicación. “Este es el último capítulo surrealista de los actuales dirigentes de la UPL y de autoliquidación del partido”, manifestó Otero. Una situación de crisis de la que responsabilizó al secretario general leonesista, Melchor Moreno y al presidente de UPL, Javier Chamorro.
En esta línea, Otero llegó a afirmar que la sanción le producía “orgullo y satisfacción”, al considerar que durante los últimos meses daba “vergüenza pertenecer a ésta UPL”. Justificando está afirmación en que la formación había pasado de ser un partido combativo y reivindicativo a “un partido sin personalidad, sumiso y sin voz propia”.
Durante la comparecencia ante los medios de comunicación el ex secretario general de la UPL acusó a Moreno y Chamorro de intentar inhabilitarlos para que no se pueda presentar en las próximas elecciones.
Otero cargó las tintas sobre Moreno, destacando que “si en el partido hay dos dedos de frente nunca será candidato”. Mientras que a Chamorro le acusó de ser “un segundón” y de acabar con el carácter reivindicativo de la UPL. El único móvil de esta sanción, a juicio de Otero, es que “no le molestemos para ser candidatos”
Añadiendo, que seguirán trabajando en las Cortes para que León siga teniendo el protagonismo que tiene y se merece en las Cortes de Castilla y León. Lanzando un mensaje a los votantes leonesistas, “la UPL no tendrá representación en las Cortes, pero el leonesismo sí, y vamos a seguir pidiendo cosas para la provincia”.
En esta línea, Otero no quiso avanzar su futuro político ni el de sus compañeros, apuntando que no se irá de la UPL porque “si no me convertiría en un tránsfuga y no lo soy”.
Por su parte, Rubinat ratificó las manifestaciones de su compañero, afirmando que en la actualidad “uno siente sonrojo de pertenecer a la UPL”.
Mientras que Castresana se mostró indignado por que su sanción era menor que la de sus compañeros “cuando he hecho lo mismo”. Anunciando que no se presentará más de candidato por las siglas de la UPL si Otero y Rubinat no continúan en la formación política.