Antes de escribir estas líneas me he pasado por el Sella. Por la ribera del río salmonero aún quedan ecos de la conjura. De sus aguas espumosas y bravas ha saltado como el salmón, la noticia del verano. Y eso que estaba escrita desde la ciudad que ganara Guzmán para su rey, es decir Tarifa, que todo hay que contarlo. Hasta el blog del rugido se ha hecho eco de lo contado en el ágora.
Se han sucedido las llamadas para desenmascarar al informador. A título informativo les diré a los interesados que la fuente no está ni entre los asistentes ni entre los ausentes. La fuente ni se la imaginan. Lo cierto es que la luz de Zamora ha cegado a Guada, la ha dejado inválida como a sus acólitos.
La UPL también confió en crecer en Zamora, y fíjense cómo anda la cosa de caliente. A la UPL sí le ha llegado el verano y en su sede ha subido el termómetro del tirón. ¡Vaya calentón!
Quieren freírles la piel a Castresana, Otero y Rubinat. Y todo por querer ser independientes, por ser molestos para Fernández. Los designios de UPL ya nos lo dirigen los leonesistas sino que están a merced de los intereses del PSOE. Van a su deriva, todo va en función de los intereses socialistas locales.
Las magníficas relaciones personales entre ellos y que un día que hicieran creer al electorado leonés que la UPL había tomado el camino de la modernidad, han tomado un camino sin retorno. Grave error cometen Moreno y compañía con su decisión, entre otras cosas porque se quedan sin representación donde más la necesitan, donde tienen la mayor razón de existir que es en las Cortes de Castilla y León.
A nada que el PP se muestre reivindicativo y marque su carácter leonés, quedarán tan reducidos como la ceniza de un puro. Ya lo verán.