▼ La crisis abierta por los procuradores regionales de la UPL, desafiando a la actual directiva, creando una organización paralela y acaparando las subvenciones de las Cortes regionales dejaba muy pocas salidas a la dirección de la UPL que no fuera la expulsión; pero el silencio impuesto a los militantes y las dudas sobre la actuación de la Comisión de Conflictos deja en entredicho el liderazgo de sus máximos dirigentes, lo peor que le podría pasar a la UPL en estos momentos.