El trabajo de unos 150 voluntarios hace posible la exhumación de fosas de la ARMH
Un grupo de voluntarios y arqueólogos en la exhumación hace unos días de una fosa con represaliados republicanos en el Bierzo. gaztelu
Diana Martínez Ponferrada
Hace más quien quiere que quien puede. Es una afirmación que refleja un refrán popular y que se puede aplicar a distintos aspectos de la vida. Pero en algunos casos en concreto la frase adquiere unas dimensiones impresionantes.
La Asociación Para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que nació en el Bierzo en el año 2000 y que desde entonces se encarga de identificar a los desaparecidos del Franquismo y a exhumar sus cuerpos de las fosas comunes de las cunetas para devolverles la dignidad arrebatada, desarrolla su tarea básicamente con el apoyo de personas voluntarias.
Desde que el colectivo empezó su tarea, han sido más de 150 laspersonas que por diversos motivos han ofrecido su colaboración desinteresada con el colectivo más directamente, pero más de un millar las que han apoyado en algún momento.
La mayor parte de ellas tienen implicaciones familiares más o menos cercanas. Otros muchos son estudiantes de diferentes ramas de la historia interesados por la arqueología o la antropología. Y otros, simplemente, quieren ayudar. Sin mas.
La tarea de los voluntarios ha sido fundamental en el desarrollo de las tareas de la ARMH a falta de la implicación de las instituciones.
El colectivo recibe, en lo que se refiere a ayudas públicas, poco más que una subvención anual por parte del Ministerio de la Presidencia que les permite contratar a un antropólogo, arqueólogo o profesionales especializados de forma puntual o a realizar alguna tarea específica.
Sin embargo, el grueso del trabajo y de los gastos es totalmente desinteresado. Desde la labor que desarrollan los propios fundadores de la asociación, Emilio Silva y Santiago Macías, hasta la de toda la gente que colabora con las excavaciones, que no sólo no recibe compensación económica por su trabajo, sino que en muchas ocasiones invierten y gastan en apoyar al colectivo en diversos conceptos, como desplazamiento o acogida a otros voluntarios.
Para el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías “la función que han desarrollado los voluntarios nunca se podrá llegar a agradecer lo suficiente. Es como una paradoja. Quien tiene los medios, que son las instituciones, están en la mayoría de loscasos totalmente al margen. Y sin embargo ves como gente anónima, en su tiempo libre, con sus propios medios, dedica tanto esfuerzo a ayudarnos”.
En cualquier caso, la ARMH continúa reclamando a las administraciones públicas el apoyo que no han tenido hasta ahora. “Los que está claro es que la asociación está realizando una labor social muy importante”, explica Santiago Macías, que considera que, al igual que se apoyan muchas otras labores solidarias de distintos tipos, la que realiza la ARMH de devolver a tantas familias los restos de sus desaparecidos, debería contar con ayuda institucional, sobre todo, teniendo el cuenta el movimiento de gente que está provocando el interés en la recuperación de la memoria. 6