La manifestación de San Sebastián denunció un “estado de excepción”
La protesta convocada por los radicales en San Sebastián terminó sin incidentes. javier etxezarreta (efe)
Efe San Sebastián
Con la salida de la cárcel de José Ignacio de Juana Chaos la polémica está servida. Por un lado, las personas que quieren que regrese a prisión, a pesar de haber cumplido su condena y, por otro lado, el grupo de fieles seguidores que le apoyan y luchan de manera ilegal por conseguir la denominada Independencia del Pueblo Vasco.
Dentro de este último equipo se encuentran los varios miles de personas que participaron ayer en una manifestación convocada por la izquierda abertzale en San Sebastián para denunciar “el estado de excepción que se vive en Euskal Herria” y que concluyó sin que se registraran incidentes.
La marcha partió pasadas las 17,30 horas del Boulevard donostiarra y finalizó hacia las 18,30, media hora antes del cañonazo que da inicio a las fiestas de la Semana Grande de la capital guipuzcoana.
Encabezada por una pancarta con el lema en euskera, Euskal Herria necesita un cambio. Autonomía y decisión, los manifestantes recorrieron el centro de la ciudad gritando, “independencia”, “el único camino es la lucha” o “no habrá paz sin amnistía”.
Entre los asistentes se encontraba el histórico dirigente de Batasuna Tasio Erkizia, el ex concejal de esta formación en San Sebastián Josetxo Ibazeta, miembros de ANV como Arantza Urkaregi o Agustín Rodríguez, o el ex mandatario de LAB, Rafa Díez.
Los participantes en la manifestación, que portaban decenas de ikurriñas, corearon lemas contra el PNV, al que acusaron de “español” y de ser “siervo de España”. Además, tacharon al PSOE de “fascista”, y pidieron “democracia para Euskal Herria” o que se dé la palabra al pueblo vasco.
La protesta, vigilada por un helicóptero y varias furgonetas de la Ertzaintza, concluyeron su recorrido en el quiosco del Boulevard, como determinó el viernes el departamento vasco de Interior, que instó a los convocantes a fijar en este punto el final de la movilización para separarla de la aglomeración de gente que se encontraba a escasos 200 metros de este lugar, en los jardines de Alderdi Eder situados frente al Ayuntamiento, a la espera del cañonazo que marca el inicio de las fiestas estivales de San Sebastián. Muchos de los turistas que se encuentran estos días en la capital guipuzcoana miraban con sorpresa a los manifestantes a su paso por el Boulevard, que estaba repleto de público que observaba actuaciones de acróbatas, de músicos peruanos o recorría los puestos de venta callejera.
El cabeza de lista de la ilegalizada de ANV en San Sebastián, Agustín Rodríguez, pronunció un mitin en el que hizo referencia a “cierta prensa” que dijo que con esta manifestación se pretendía denunciar el “linchamiento político y mediático” al que está siendo sometido el ex preso de ETA Iñaki De Juana Chaos.
Rodríguez aseguró que esta protesta “no se reduce a eso” porque, frente a las peticiones de que esta marcha se prohibiera por el riesgo de que fuera un acto de apología del terrorismo, lo que pretendía hacer es “apología de la libertad” ante “al autoritarismo más retrógrado” de los partidos gobernantes.
El dirigente abertzale también criticó la consulta que promueve el Gobierno Vasco ya que sus defensores “dicen que no es un referéndum, que no es vinculante y que es respetuosa con la Constitución. ¿Entonces para qué tal consulta, para qué tanto ruido?”, se preguntó el líder.
“Seguimos sin saber qué va a pasar cuando el Tribunal Constitucional” impida su celebración, continuó Rodríguez, quien se cuestionó “qué van a hacer entonces los mariachis del PNV”, partido al que acusó de limitarse a lo largo de su historia a acatar las leyes de Madrid, algo que, según vaticinó, va a seguir haciendo.
“Fiestas sí, pero lucha también”, concluyó el dirigente abertzale, mientras arreciaban gritos de “La lucha es el camino”, tras lo cual los asistentes cantaron el Eusko Gudariak (Himno del soldado vasco) antes de disolverse.
No obstante, a pesar del peligro previo que entramaba esta movilización, la jornada de protestas de la izquierda radical vasca concluyó, afortunadamente, sin ningún incidente grave que lamentar.