El diario secreto de Caitlin MacNamara, la mujer que renunció a su carrera de bailarina para casarse con Dylan Thomas, arroja nueva luz sobre el autor galés, famoso por sus infidelidades y su alcoholismo, que le llevó a la tumba con sólo 39 años. Al morir su esposo en 1953, Caitlin supuestamente irrumpió en el cuarto en el que yacía el cadáver y preguntó a gritos: “¿La ha diñado ya el maldito?”. Medio siglo más tarde, el diario, que se pondrá a la venta próximamente en Londres en una subasta, revela una faceta muy distinta de aquella relación tempestuosa. Las hojas ya amarillas de un cuaderno escolar están llenas de reflexiones de Caitlin, fallecida en 1994, sobre el amor profundo que sentía por el autor de ‘Bajo el bosque de leche’. El retrato que traza de Dylan (1914-1953) en su diario no tiene nada que ver con la imagen de alcohólico y tenorio compulsivo que ofrece del poeta John Malcolm Brinnin en la biografía publicada en 1955 bajo el título de ‘Dylan Thomas en América’ y que Caitlin calificó de “traición” a su marido. En una de las anotaciones del diario, su viuda, imaginándolo en la tumba, escribe: “Dios mío, ay Dylan, qué frío debe de hacer ahí abajo con el que hace aquí arriba, en noviembre: el mes más sucio del año que acabó contigo en el noveno día vil”.