Estefanía Niño La Robla
Los ecologistas aseguran queen el proceso de incineración se originan nuevas sustancias, que son liberadas al exterior y “pueden ocasionar problemas de salud,como efectos en el sistema reproductor e inmunológico, enfermedades respiratorias, diabetes, cáncer y alteraciones del sistema endocrino”.
Asimismo, las asociaciones se acogen al Convenio de Estocolmo, en el que se explica quelas cementeras que incineran se encuentran entre la cuatro fuentes más importantes de emisión de dioxinas y furanos”. Por otra parte, añaden que “el Llamamiento de París, alerta sobre la polución química, la cual constituye una amenaza grave para la infancia y la supervivencia del hombre”. Y explican que polución química es “lo que genera la valorización energética de neumáticos, procesoque genera unas emisiones significativas de hidrocarburos aromáticos policíclicos y de bencenos, micropartículas, óxido de plomo y zinc”.
Por último añaden que“la coincineración es una gestión de residuos regresiva. No es solución porque no es sostenible”.