En una redada que, cual película de Hollywood, contó con la colaboración de la DEA, la Agencia Antidroga de Estados Unidos, la Policía Nacional logró capturar en Barcelona a ocho personas, seis de ellas colombianas y dos venezolanas, que estaban en posesión de más de 1.400 kilos de cocaína. Semejante cantidad de droga hubiera reportado a la red 80 millones de euros, que habrían desembolsado los madrileños, valencianos y malagueños, pues a ellos estaba destinada la cocaína. Se trata del tercer gran alijo de nieve aprehendido este verano por la Policía, y el de mayor cuantía realizado en tierra en todo lo que va del presente año 2008. La operación se inició a comienzos de junio gracias al cruce de diversas informaciones en poder de la DEA con otras de las que disponían las Fuerzas de Seguridad patrias, tal y como explicaba ayer el comisario jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, Francisco Miguelañez. Como fruto del intercambio de tales datos, los investigadores lograron localizar e identificar a la mayor parte de los integrantes.