Ramón Gutiérrez y Siro Sanz presentan en Tejerina y Prioro el libro ‘Los señoríos en la Montaña Oriental de León’
Uno de los procesos que cuenta la obra sucedió en la plaza de Riaño.
C.D.R. León
Mañana en Tejerina a mediodía y pasado en Prioro a las 19 horas tendrá lugar la presentación del libro ‘Los señoríos en la Montaña Oriental de León. Los procesos de Mental, Tejerina y Riaño’, del que son autores Ramón Gutiérrez y Siro Sanz García. Señoríos, realengos y clases sociales en la Montaña Oriental, concejos, origen de la propiedad comunal, lucha por la independencia y contra los abusos señoriales son algunos de los temas que trata la obra.
Ramón Gutiérrez explica: “Todo se sitúa entre los siglos XV y XVIII, mientras que los documentos que hablan de los procesos de Tejerina, Mental y Riaño son del XVI. En esta zona predominaban los señoríos (donde el noble tiene jurisdicción sobre un territorio) seglares, aunque también había eclesiásticos; de los primeros los principales señores eran el marqués de Valdetuéjar, el de Valverde, los Guzmanes y los Luna, mientras que de los eclesiásticos eran el monasterio de Sahagún, el de Valdediós, la Catedral del León, el Obispado de Santiago... De realengo (donde los mismos pueblos nombran a sus propios cargos) tenemos la merindad de Valdeburón. Este régimen señorial, herencia feudal, era habitual en toda España”.
Los señores solían abusar del pueblo: “Pretendían apropiarse de los puertos de la transhumancia, que eran propiedad de los concejos; también había conflictos en el nombramiento de jueces, cosa que hacía el señor. Y además,el pueblo estaba cargado de impuestos de todas clases y para todos los estamentos, con lo que la gente estaba totalmente dominada”.
La obra se detiene en tres sucesos concretos: “En Tejerina dominaba la casa de Prado, que quería dominio sobre los montes para meter su propio ganado; pero el pueblo se defendió durante dos siglos hasta que un juez dio la razón a Tejerina. En Mental fueron detenidos sus 31 vecinos, obligados a vender sus posesiones y, además, su pueblo fue quemado y arrasado; el problema fue que estaba siendo el conflicto de las Comunidades, con lo que se produjo un vacío de poder por estas tierras, cosa que aprovechó el marqués de Prado... Finalmente, en 1905, el pueblo de Prioro compró esas tierras”.
Todo este tramo de la historia de León (en general riquísima y olvidada) está perfectamente documentado en este libro.