Pol Amat celebra el tanto de la victoria.
efe / pekín
Un gol de Pol Amat a tres minutos del final certificó el tercer triunfo de España en Pekín ante China (2-1).
Después de llegar al descanso con empate a uno, el partido se resolvió en los minutos finales, en los que, pese a la presión del cuadro local, fue determinante la mayor técnica del equipo patrio, y en particular la de Amat, el delantero que vive sus cuartos Juegos.
El combinado asiático no sorprendió a la ‘roja’ porque hizo lo mismo que en los choques anteriores y a los seis minutos, con un penalti córner de Na Yubo, su especialista, se colocó por delante. Los españoles esperaron su oportunidad y la tuvieron tres minutos más tarde, cuando transformaron el primero de los cinco penaltis que tuvieron.
Anulada la ventaja, el encuentro volvió a empezar, pero los anfitriones mantuvieron el ánimo y llegaron varias veces hasta el área española.
Los hombres de Maurits Hendriks pudieron lograr mayor renta, pero el cambio de estrategia en la ejecución del último penalti córner previo al descanso, cometido cuando Santi Freixa logró pasar entre cinco contrarios la bola a Albert Sala, tampoco dio resultado.
China salió con ganas en la reanudación y a los cinco minutos ya tuvo una buena opción de marcar, con un revés de su capitán Son Yi.
La rapidez de los asiáticos y las imprecisiones de España en pases y posesión marcaron mucho esta parte del encuentro, en la que los de Hendriks tardaron en situarse y agradecieron que Meng Lizhi no tuviera la habilidad para controlar una bola que le cayó del cielo cuando estaba solo a la derecha de Cortés.
Los locales parecían multiplicarse por el campo y los ensayos de Víctor Sojo, Edu Arbós, Santi Freixa y Pol Amat no tuvieron éxito.
Cerca del final, el acierto de Cortés impidió que China anotara y Pol Amat, con uno de sus grandes controles, se coló hasta la cocina por la banda derecha para lograr, a tres minutos del final, el gol de la victoria.