La paella fue repartida por los vecinos. J. M. López
Los vecinos del barrio de La Inmaculada celebraron ayer una jornada de convivencia en el parque Monte de San Isidro. Este lugar fue el escogido para acoger este encuentro anual que congrega a cerca de 200 vecinos que degustan una gran paellada. Así, después de varias horas de preparación, todos los habitantes de uno de los barrios con más antigüedad de la ciudad, y que aprovecha estos momentos para confraternizar y pasar un día todos juntos, tuvieron su ración de paella, que continuó con un chorizo asado que sirvió de cena. El barrio sigue así con 12 años de tradición.