Las dos grandes marcas del sector se juegan ganar o perder una importante suma de dinero por una sentencia dictaminada por la Audiencia de Barcelona
La fregona vuelve a ser motivo de desencuentros, primero por su autoría y ahora entre dos marcas. archivo
Mariola Pérez León
Dos nombres para un mismo invento. Dos historias casi idénticas en las que cambian los protagonistas. Emilio Bellvis Montesano y Manuel Jalón Corominas se disputan el mérito de haber levantado a la mujer del suelo para fregar. El primero fallecía en 1993 a los 79 años de edad, pero sus descendientes han emprendido batalla contra Jalón Corominas.
Con esta guerra aún sin resolver, los mochos vuelven a ser protagonistas, esta vez, por enfrentar a dos marcas, Vileda y Spontex. Pero la Audiencia de Barcelona ya ha resulto y ha condenado a Spontex a dejar de fabricar y comercializar fregonas con cabezales “universales”. El motivo es una denuncia interpuesta por la alemana Vileda al entender que la compañía española había violado sus derechos de propiedad industrial.
Además, ha ordenado el embargo de los mochos y posterior destrucción de todos los artículos, productos y máquinas destinados a su fabricación.
Vileda creó en 1988 un dispositivo de palo y fregona acoplados por presión. En 2006, Spontex sacó al mercado su mocho con cabezal “universal”, con mínimas diferencias al de Vileda, que servía para palos propios y de la competencia. La compañía alemana se percató de que dichos cabezales habían sido copiados, por lo que decidió poner el asunto en manos de la justicia, ya que se trataba de una “imitación desleal y un aprovechamiento indebido de la reputación ajena”.
Los informes periciales aportados por la empresa alemana demostraron que el cabezal reproducía la totalidad de las características técnicas de su creación, mientras que los aportados por los demandados sostenían la existencia de “diferencias esenciales”, consistentes en una rosca que permitía el acople de sus propios palos, pero no interfería en el acople de los de la competencia.
Finalmente, la Sección 15.ª de la Audiencia determinó que el cabezal era esencial en el producto conjunto, por lo que la sentencia acabó siendo favorable a Vileda.
Sin embargo, la firma española dice que seguirá fabricando mochos de fregona con los cabezales universales diseñados por la alemana Vileda pese a la sentencia de la Audiencia de Barcelona que se lo prohíbe. La empresa argumenta que “el modelo de utilidad de Vileda del que partió la acción judicial caducó el 13 de junio”.