El curso ha durado 10 días en los que se llevaron a cabo diversas actividades
Uno de los ejercicios realizados y en el que trabajaron la dinámica y la agógica. laura a. oria
Laura A. Oria La Bañeza
La ciudad de La Bañeza está viviendo varias jornadas de despedida. Hoy se acaban sus fiestas patronales, se terminan los torneos y se clausuran cursos como el de ‘Desercorchetarse’, una iniciativa que cobraba fuerza este año y que se despedía ante un multitudinario y entregado público. Este taller dedicado a los niños de la localidad nacía el pasado verano incluyéndose dentro de otro más amplio denominado ‘Ritmo y luz’. Debido al gran éxito de participación, el Ayuntamiento consideró que se trataba de una actividad con la suficiente importancia como para llevarse a cabo de forma individual y con nombre propio, así, en este verano ha salido a la luz ‘Desencorchetarse’, que ha contado con la participación de unos 40 niños.
Entre los principales objetivos perseguidos tanto por la Escuela Municipal de Música Odón Alonso como responsable, como por Filo Lara y Jorge Mellado como profesores, se encuentran los de enriquecer la imaginación de los niños, desarrollar su creatividad, profundizar en el vocabulario específico de la música, conocer diferentes estilos de melodías, mezclar el arte musical con otras disciplinas o desarrollar la capacidad de proyección y comunicación a través de la puesta en escena. Todo ello puede quedar resumido en un fin unificador como es trabajar la música desde una perspectiva integradora respecto a las artes utilizando diferentes estilos musicales. Para su logro, han contado con diez días en los que la actividad ha sido frenética con la integración de una gran variedad de estilos musicales (rock, jazz o funk) para trabajar elementos musicales, de expresión corporal o plástica, apoyándose en aspectos escénicos para conseguir efectos atractivos para los alumnos.
También han utilizado esta unión de elementos artísticos para aportar un granito de arena a la concienciación de los jóvenes sobre el problema de la contaminación medioambiental.
De esta manera, esta interesante iniciativa requería un cierre de lujo y lo tuvo. El pasado miércoles el centro cultural Infanta Cristina se llenaba para comprobar el resultado del curso el cual se expresó con diferentes actuaciones en las que la luz y la sombra jugaron un papel fundamental. Al término del mismo, todos los padres y familiares allí reunidos aplaudieron eufóricamente a los pequeños artistas.