Efe Bagdad
Al menos seis civiles murieron ayer y otros 10 resultaron heridas por el estallido de un coche bomba en el este de Bagdad. Según fuentes del Ministerio del Interior, el atentado ocurrió en una calle del barrio de Our, en las proximidades de una estación de autobuses abarrotadas por los miles de peregrinos que se dirigen a la ciudad santa chiita de Kerbala, a unos 110 kilómetros al sur de la capital.
Ante tal circunstancia, las primeras investigaciones no excluyen la posibilidad de que el ataque tuviese como objetivo a los fieles que viajan a Kerbala para participar en la conmemoración del nacimiento del duodécimo imán del credo chiita, Al Mahdi, que desapareció en el siglo IX. En ese caso, se trataría del quinto atentado perpetrado contra los fieles de ese credo en los últimos dos días.
El viernes, al menos nueve personas fallecieron y otras 40 resultaron heridas, en su mayoría chiitas, en otro atentado con coche bomba conducido por un suicida, también en las proximidades de una estación de autobuses en la localidad de Balad, 80 kilómetros al norte de Bagdad.
El rosario de violencia se completó con el asesinato de otro peregrino, que perdió la vida por la detonación de un artefacto en la zona sur de la capital iraquí.
Tal cadena de sucesos demuestra la inutilidad del enorme dispositivo de seguridad desplegado el jueves por el Ejército y de la Policía iraquíes, que se desplegaron por todas las carreteras que conducen a Kerbala para intentar proteger a los fieles de posibles atentados.