Marina Alabau.
Javier Sánchez (efe) / Qingdao
Marina Alabau se quedó ayer a las puertas de conseguir la medalla de bronce con su tabla RS:X, se tuvo que conformar con un diploma, por lo que las únicas opciones que mantiene el equipo español de engrosar el medallero pasan por lo que hagan hoy Fernando Echávarri y Antón Paz en Tornado, clase en la que ayer se pudo haber asegurado una medalla matemáticamente.
La regatista sevillana, aunque han sido sus primeros Juegos, ha realizado un torneo francamente brillante pese a que las condiciones de viento de Qingdao no se ajustan en absoluto a sus características físicas.
Se ha mantenido durante muchas jornadas en el tercer puesto de la clasificación general. Su regularidad en los resultados, pese a no haber ganado ninguna prueba parcial, la mantuvo con opciones claras de subir al podio hasta el mismo final de la competición.
Tan solo tuvo dos fallos en la sexta regata, en la que fue undécima, y en la décima, en la que sumó un noveno.
En la categoría masculina de las tablas Iván Pastor mejoró sensiblemente el duodécimo lugar de Atenas 2004 al finalizar noveno.