Un gol a falta de cuatro minutos para el final del portugués en la oscuridad ‘noquea’ al Huracán
Los jugadores del Huracán Z y la Cultural guardaron un minuto de silencio por el grave accidente aéreo producido en el aeropuerto de Barajas. SECUNDINO PÉREZ
Jorge Callado San Andrés
Objetivo cumplido. La Cultural está en la final de la I edición e la Copa Federación y lo logró gracias a un oportuno gol del delantero Paixao a falta de cuatro minutos para el final cuando el partido ya apuntaba a la tanda de penaltis en la oscuridad (la luz artificial se queda pequeña para este estadio). Fue una sufrida eliminatoria donde el Huracán Z colaboró notablemente en el triunfo de una rival que mostró pinceladas de mejoría en el aspecto que más preocupa al técnico Álvaro Cervera, en el de la construcción de juego. La autoexpulsión de Diego en el minuto 58 de forma infantil acabó con todas las aspiraciones de los trepalenses que dejaron a la Cultural jugar a placer pero dejando de manifiesto también las preocupantes carencias ofensivas con las que cuenta.
Lo cierto es que el equipo de Luis Cembranos se tomó tan en serio esta eliminatoria que al final no disfrutó de esta competición. Los nervios fueron su peor enemigo ante un rival con la cabeza mucho más fría, más centrado y tranquilo, aunquesin la ferocidad que se puede esperar de un equipo de superior categoría.
El equipo de Trobajo del Camino salió con muchas ganas a este partido y con el mejor equipo posible para hacer frente a un rival de superior categoría, una Cultural que alternó teóricos titulares con suplentes.
El Huracán Z buscó con más ganas durante el primer tiempo la portería, pero sin poder rematar en los metros finales ante una defensa capitalina muy sólida, mientras que los culturalistas tuvieron el control del partido, aunque su faceta ofensiva pasó desapercibida durante los primeros 45 minutos.
En el segundo tiempo, el equipo local tomó el control del partido justo hasta una infantil expulsión de Álvaro, que dejó sin opciones a un Huracán Z que se dedicó a aguantar el empuje de una Cultural que seguía cometiendo demasiados errores de cara a puerta.
Cervera cambió la medular dando entrada primero a un Dani Cobo por un desacertado Mateo y después a Paixao por un Aller bastante descentrado. El equipo tampoco mejoró, aunque el Huracán Z con diez ya no quiso arriesgar y cedió terreno al rival que se dedicó a bombardear la portería de David. Oscar Rico, que promete mucho esta temporada tuvo una gran ocasión con un disparo al larguero y después la entrada del ‘niño’ Viola por un Roskam al que aún le queda grande este equipo, dio más frescura al equipo. El artillero Paixao desparecido en todo momento se encontró un baló perdido en la oscuridad y no perdonó marcando a placer. Fue suficiente porque no hubo tiempo para más.