UNA IMAGEN Y 237 PALABRAS

La luna es el
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Los cuentos de los niños, siempre soñados en mil colores, están llenos de príncipes con manto negro, de soles negros, de días con luna y sin luz. Los huidos al monte sin solución de retorno de ‘Luna de lobos’ repetían de manera obsesiva que ‘la luna es el sol de los muertos’. Ayer apareció la luna a la hora que debía reinar la luz. El sol explotó hecho fuego y dio paso a la oscuridad. Ayer, como todos los meses de agosto, la sala de estar de este país estaba llena de visitantes llegados de todos los planetas, desde países con príncipes de manto negro buscando aquella tierra en la que ya es una leyenda que no se pone el sol pero realmente sólo se esconde unas horas para dejarlos descansar. Ayer esta ciudad nuestra también estaba llena de esas gentes que miran absortos a la Catedral y a los que se les hace inevitable al pasar ante Botines sacar su cámara y fotografiar al hombre metálico que descansa en su banco. Y a aquellas gentes, muchos desconocedores de que había explotado el sol hecho fuego, les aparecían las imágenes como si las hubieran oscurecido los príncipes de manto negro, se había escapado el color de los sueños y los cuentos, se había velado la foto de una tierra que aplaude a sus nadadoras en Pekín. Había salido esa luna que es el sol de los muertos y aparecía en su foto. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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