La Comisión de Competencia pone de esta manera término a 40 años de monopolio, porque ocasiona efectos negativos sobre los pasajeros
Pistas de despegue y aterrizaje del aeropuerto londinense de Heathrow, el más grande de Reino Unido. efe
Otr-Press Londres
Con el objetivo de acabar con un monopolio de 40 años en los aeropuertos londinenses y sus efectos perjudiciales sobre pasajeros y aerolíneas, la Comisión de Competencia (CC) británica anunció ayer que podrá obligar a BAA, filial del grupo español Ferrovial dedicada a la gestión aeroportuaría en Reino Unido, a vender dos de ellos, y otro más en Escocia.
Los responsables de la compañía advirtieron de que esta decisión compromete la construcción de las necesarias nuevas pistas para atender el creciente tráfico aéreo. Sin embargo, el traspaso podría contribuir a neutralizar la deuda astronómica superior a 16.000 millones de euros que mantiene la empresa. De hecho, Ferrovial subió en la bolsa de Madrid tras conocerse la noticia.
Según recoge el informe provisional de la CC británica, se propone la venta de dos de los tres aeropuertos de Londres (Heathrow, Gatwick y Stansted) y también el de Edimburgo o Glasgow.
“Hemos visto que hay problemas significativos de competencia en los siete aeropuertos propiedad de BAA. Es evidente que en ellos influyen un gran número de factores que incluyen su carencia de sensibilidad hacia las necesidades de los viajeros y una carencia de iniciativa en la planificación del aeropuerto”, argumentó el presidente del grupo de investigación de la Comisión.
Del mismo modo, el citado organismo se propone revisar las normas regulatorias de los aeropuertos, si bien ya ha adelantado que las legislaciones de precios de control aeroportuarios de Heathrow y Gatwick, con una duración de cinco años a partir del 1 de abril de 2008, y las de Stansted, con la mismo plazo a partir del 1 de abril de 2009, permanecerán en vigor y no se verán afectadas por cualquier cambio en la propiedad de estos aeropuertos.
Tras conocerse las conclusiones del organismo de Competencia, el consejero delegado de BAA, Colin Matthews, advirtió de que esta decisión podría retrasar la construcción de las necesarias nuevas pistas y dificultaría las mejoras en el servicio al cliente, que constituyen precisamente las principales quejas.