Logo de la-cronica.net


TRAGEDIA EN LA T-4 / La peor catástrofe en 25 años

Tragedia aérea en Barajas

Al menos 153 muertos. Un avión de Spanair con rumbo a Gran Canaria se desploma con 171 pasajeros a bordo. Sólo sobreviven 19 personas; siete en estado crítico

El avión se estrelló en unos terrenos rurales cercanos a la autovía N-1 y los restos quedaron ocultos a la vista por la vegetación, de modo que sólo el humo delataba la ubicación exacta de la tragedia. efe

Agencias Madrid
El aeropuerto de Barajas fue ayer el escenario de la peor tragedia aérea vivida en la capital de España en el último cuarto de siglo cuando, en torno a las 14,45 horas, un avión de la compañía Spanair que acababa de despegar se estrelló contra el suelo, se partió en dos y se incendió, provocando la muerte de, al menos, 153 personas.
El aparato, un McDonnel Douglas modelo MD-82, transportaba, con destino a la isla de Gran Canaria, a 162 pasajeros -dos ciudadanos no llegaron a embarcar- y nueve tripulantes, de los cuales, solo sobrevivieron 21, varios de ellos en estado crítico, porlo que podrían perecer a lo largo de las próximas horas, tal y como fue el caso de un niño y un joven de 25 años, que fallecieron a lo largo de la tarde.
El lugar del siniestro, en las cercanías de la nueva Terminal 4 de las instalaciones capitalinas, quedó marcado por una densa columna de humo negro, hacia la cual se dirigieron de inmediato decenas de ambulancias y vehículos de los diversos servicios policiales y de Emergencias. Ya en el lugar de la catástrofe, muy cerca de la Nacional 1, los profesionales sanitarios se encontraron con un panorama verdaderamente dantesco, puesto que el virulento fuego causado por la ignición del combustible calcinó por completo decenas de cuerpos, que quedaron irreconocibles y harán mucho más difíciles las tareas de identificación.
Aunque ni los responsables del Gobierno ni los de la aerolínea quisieron aventurar la posible causa del siniestro, puesto que apenas se pudo comenzar la investigación in situ, a lo largo de toda la tarde se filtraron informaciones que hablaban de una posible avería en el motor izquierdo.
Ante tales especulaciones, el sindicato de pilotos españoles (Sepla) se apresuró a pedir la «máxima prudencia» a la hora de analizar el posible detonante del siniestro y, a través de un comunicado, recordó que dada la «complejidad» de lo ocurrido, «será necesario esperar a las pesquisas de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento».
En todo caso, el Sepla manifestó que la tripulación del aparato accidentado estaba «perfectamente cualificada» y tenía «acreditadasu gran experiencia en el manejo del modelo de avión accidentado».
Tampoco parece que la desgracia pueda ser achacable a la falta de mantenimiento del aparato, puesto que el MD-82 tenía 15 años de antigüedad y había pasado su última revisión, a manos del propio equipo de la compañía, el pasado 24 de enero.
Según precisó la empresa, el avión, que pertenecía a su flota desde hace nueve años, después de su adquisición a Korean Air, no había presentado “nunca” ninguna incidencia. Como consecuencia del accidente, la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, que estos días registra una actividad frenética debido al período vacacional, registró grandes colas de pasajeros, la mayoría de los cuales reclamaban por los generalizados retrasos en el despegue de sus aviones.
De hecho, las salidas se reanudaron a las 16,30 horas, pero a menor ritmo del habitual, ya que se mantuvo cerrada una de las pistas. Según informaron fuentes del aeropuerto, «si la capacidad máxima son 45 operaciones por hora, ahora estamos operando a 20».
Sin embargo, las llegadas continuaron casi con total normalidad, sin que se produjeran contratiempos dignos de mención, aunque, lógicamente, todas las actividades del aeropuerto se vieron alteradas en mayor o menor medida.
Y mientras en Madrid la mayoría de usuarios de Barajas solo tuvieron conocimiento de la catástrofe a través de la megafonía, no sucedió lo mismo en el aeropuerto de Las Palmas, en Gran Canaria, destino del aparato, donde acudieron decenas de familiares de los pasajeros, cada vez más alarmados a medida que se iba incrementando la cifra oficial de víctimas.
En un principio se habló de solo ocho finados, que luego se convirtieron en varias decenas y que, finalmente, en torno a las ocho de la tarde, resultaron ser 152, lo que reducía de manera drástica las posibilidades de que sus allegados hubieran sobrevivido. La constatación de tales circunstancias se tradujo en numerosos ataques de ansiedad e hizo necesaria la presencia de varios psicólogos, que atendieron a los familiares más alterados.
Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados a un pabellón del recinto ferial de Madrid (Ifema), al igual que se hizo el 11-M, donde la Policía Científica y un equipo de unos 20 forenses procederán a las labores de identificación. El titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, que se encontraba de guardia, se ha hecho cargo de la investigación.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica