‘El suplente’, de Andrea Jublin, es el plato fuerte de la segunda jornada
‘Mariquita con perro’ ha vuelto a confirmar al valenciano Vicente Villanueva como uno de los autores más corrosivos del panorama audiovisual español.
Joaquín Revuelta León
La segunda jornada del Festival Itinerante de Cortometrajes de Lois, que organiza cada año por estas fechas la Asociación Cultural y Deportiva La Cátedra en estrecha colaboración con los responsables del certamen madrileño que lleva el nombre de ‘La boca del lobo’, brindará la oportunidad al aficionado leonés de conocer algunos de los mejores trabajos, tanto nacionales como extranjeros, que se han realizado entre los años 2006 y 2007 en el campo del cortometraje. Como suele ser habitual en este certamen, que sólo tiene carácter de exhibición, dos sesiones de algo más de una hora de duración configuran un exigente programa que tiene lugar a diario en la casa de la escuela de Lois a partir de las 22:30 horas.
El primero de los cortometrajes previstos en esta segunda jornada de exhibición lleva por título ‘Nieva en Marrakech’, de Hicham Alhayat, y es un emotivo drama sobre las vicisitudes de un joven marroquí que pretende obtener un visado con el fin de cumplir el último deseo de su padre moribundo de esquiar en Suiza. Ante la negativa de las autoridades decide llevarlo hasta la estación de esquí de Oukaimeden haciéndole creer que se encuentra en los Alpes suizos. A este trabajo, seguirá ‘El ataque de los kriters asesinos’, de Samuel Orti Marti, que pone de manifiesto el creciente interés del cine español hacia el género de animación digital, siguiendo en este caso el modelo de las producciones de los estudios británicos Aardman, los artífices de las aventuras de Wallace y Gromit.
El valenciano Vicente Villanueva, con cinco trabajos en su haber, es uno de los cortometrajistas más reconocidos de nuestro país gracias al enorme éxito cosechado con ‘El futuro está en el porno’. Con ‘Mariquita con perro’ vuelve a hacer gala del humor ácido que caracteriza buena parte de su producción, que habla sobre la identidad o arremete, en el caso que nos ocupa, contra la modernez.
Por su parte, el genovés Andrea Jublin reflexiona en clave nostálgica en el caso de ‘El suplente’ sobre la diferencia entre crecer y hacerse viejo, poniendo el acento enla importancia que los recuerdos tienen para seguir madurando como personas.Él mismo da vida en la ficción a un singular profesor de instituto que parece querer volver locos a sus alumnos.