El keniata fue el más fuerte y se impuso por delante del marroquí Gharib y el etíope Kebede
Samuel Wanjiru festeja su triunfo en los 42 kilómetros y 195 metros. / e. n. (efe)
j. a. diego (efe) / pekín
Samuel Wanjiru, de 21 años, dio a Kenia su primera medalla de oro en un maratón olímpico con una victoria trabajada desde la salida en la plaza de Tiananmen y rematada con un ataque a cuatro kilómetros de la meta, irresistible para el marroquí Jaoud Gharib, doble campeón mundial.
En su segundo año como corredor de la prueba más larga del atletismo, Wanjiru, residente en Fukuoka (Japón) y discípulo de Koichoi Morishita, subcampeón olímpico en Barcelona’92, se presentó en la meta del Estadio Nacional con un tiempo de 2h.06:32, seguido de Gharib en 2h07:16 y del etíope Tsegay Kebede, que batió a su compatriota Deriba Merga (2h.10:00).
Con 26 de los 98 corredores acreditados en menos de 2h09, la prueba se presentaba abierta. La inclusión de los Juegos Olímpicos entre las carreras puntuables del circuito mundial atrajo a los mejores, con la única excepción del etíope Haile Gebreselassie, plusmarquista mundial, que renunció por temor a la polución y prefirió inscribirse en el 10.000.
El keniano Martin Lel, dos veces ganador en Londres y una en Nueva York y con un registro personal de 2h05:15, aportaba junto con Wanjiru (2:05.24) las mejores marcas del grupo.
Mientras tanto, también estaba su compatriota Luke Kibet, ganador en Osaka 2007 en condiciones de calor y humedad similares. Por último, el marroquí Jaouad Gharib presentaba dos títulos del mundo (París 2003 y Helsinki 2005) en sus credenciales.
Wanjiru rompió las hostilidades desde la salida. Con 24 grados de temperatura y un 52 por ciento de humedad sobre el asfalto de la capital, pasó los cinco kilómetros en 14:52 y formó un grupo en cabeza que pronto se redujo a una docena de corredores, entre ellos los españoles Chema Martínez y Julio Rey.
El ritmo de Wanjiru, autor de tres récords mundiales de medio maratón, redujo el grupo cabecero a ocho: siete africanos y el rapado Chema Martínez, que pasó al frente los 10 kilómetros en 29:25.
En el segundo paso por Tiananmen, los africanos redoblaron su ofensiva para dejar atrás a Martínez, noveno en Atenas, que cedió unos metros pero se reincorporó poco después. Por detrás llegaron Goumri y el etíope Kebede, ganador este año en París.
tirón. Al paso por el 15, con Martin Lel en cabeza (44:36), Wanjiru dio otro tirón y Chema volvió a quedarse, esta vez sin remisión. Julio Rey marchaba decimocuarto en 45:02 y Pepe Ríos en el puesto 38.
Camino del vigésimo kilómetro quedaban cinco en cabeza: Wanjiru, que pasó en 59:10, Lel, Gharib, el etíope Deriba Merga y el eritreo Yonas Kifle. Cubrieron el medio maratón en un parcial de 1h02:34, rapidísimo para las condiciones de la carrera.
Los de arriba firmaron una tregua hasta el kilómetro 27. Gharib, con síntomas de flato, fue el siguiente en caer del grupo, incapaz de responder al tirón de Merga, aunque volvió poco después.
Al paso por el 30 (1h29:14) Merga estaba arriba con Wanjiru y Gharib, que se quedaba en todos los ataques y volvía en cuanto la pareja delantera aflojaba. Chema Martínez iba decimocuarto en 1h32:48, mientras que el vigente campeón, el italiano Baldini estaba colocado en el puesto número 17 (1h34:10)
Por el 35, Wanjiru y Merga podían oír todavía el resuello de Gharib, pero quien se quedó a continuación fue el etíope, mientras el marroquí no terminaba de entregarse. A partir del kilómetro 38 Wanjiru desterró todas las dudas. Rindió a Gharib con un ataque sostenido, miró atrás y pudo respirar tranquilo en los últimos metros para disfrutar de su triunfo.