Julio Álvarez y su burra se alzan de nuevo con el título de campeones en la carrera asnal
Sara, una joven participantes, con su burra Elena, quedaron terceras. héctor keudell
Héctor Keudell Noceda
En su camino para obtener el reconocimiento turístico regional, la tradicional Carrera de Burros alcanzó ayer su cuadragésimo tercera edición de la que fueron testigos numerosas personas atraídas por este evento tan peculiar de Noceda del Bierzo. Las Fiestas en honor a San Bartolo que se celebran en el barrio de Río incluyen en su programa de actividades la Carrera de Burros, una celebración declarada de interés provincial. En la misma, los pollinos son los protagonistas de un espectáculo donde los más rápidos en dar dos vueltas y media por el recorrido marcado se llevan el premio, un saco de cebada y una compensación en metálico para el corredor.
El ganador de la 43 edición de esta carrera fue Julio Álvarez, natural de Noceda del Bierzo, quien repite en la primera posición con Estrella, la burra que le aupó al podio. En segundo lugar llegó Platera, montada por Benito. La burra Elena, comandada por la joven Sara, fue la tercera en llegar a meta.
Hasta quince participantes tomaron la salida, aunque una mayoría de ellos no lo hicieron tanto por la competición en sí, sino por formar parte de este evento que ha conseguido una notable popularidad con el paso de los años. El premio para el primer clasificado es de 120 euros para el corredor y trofeo, y para el burro un saco de cebada. El segundo y tercer clasificado obtienen un premio en metálico de 90 y60 euros más un saco de cebada, respectivamente. El resto de corredores cuentan con cincuenta euros y la misma recompensa para el asno.
Esta edición estuvo marcada por el poco tiempo que emplearon los corredores en finalizar, tan sólo 8 minutos, debido, entre otras, a la negativa de éstos a seguir adelante por lo que consideran “un castigo para los animales”. Un tiempo que fue escaso para el público, que apreció cómo el evento llegaba a su fin poco después de haber comenzado.
Precisamente, el ganador, Julio Álvarez, ya criticó el año pasado que el recorrido era muy duro para los pollinos, entonces tres vueltas y media, una más que este año.