Ana Alonso expone hasta el domingo en el Torreón de Pernía, en Otero de Escarpizo
Un paisaje de Cepeda en primavera.
Antonio Natal Álvarez/L.C. León
En el Palacio de los Pernía, en Otero de Escarpizo, tierra de La Cepeda, a ocho kilómetros de Astorga, la pintora Ana Alonso muestra el alma y la piel de La Cepeda.
La exposición –abierta hasta el 31 de agosto, de martes a sábado, de 18:00 a 21:00 horas (de 12:00 a 14:00 horas los festivos)– comienza con un cuadro del propio Palacio, abrazado por tres manos, que simbolizan las de aquellos que colaboraron a restaurarlo.
Precisamente, en la inauguración de la muestra se encontraba el ex presidente de la Diputación José Antonio Díez, bajo cuyo mandato la institución provincial concedió diez millones de pesetas para la restauración y compra del Palacio. Se le vio muy satisfecho y emocionado y reconoció, al ver el resultado del proyecto de Museo Etnográfico y Centro Cultural de La Cepeda, para el que solicitaron los fondos, que pocas subvenciones estaban tan justificadas como esa.
Casi todos los cuadros de la exposición están pintados con la técnica del óleo sobre lienzo, a excepción de tres o cuatro, cuya técnica es el pastel.
La portada del catálogo de la muestra la cascada del río Górgora, ubicada en el pueblo de Montealegre. Se trata de una casacada resultante de la explotación aurífera en roca. Los romanos hacían agujeros en las rocas, ricas en oro, después encendían fuego en su interior y cuando se calentaba metían agua fría. Por la diferencia de temperaturas, las rocas se fragmentaban y permitían liberar el oro. Otro bellísimo cuadro reproduce la portada de La guía de la Cepeda. Se trata del embalse de Villameca. La Cepeda del agua posee tres pantanos, aunque el de Villagatón no está en producción, pero se espera una pronta solución.
Esta riqueza natural la representa Ana Alonso en el cuadro más grande de la exposición, ‘Agua y energía’. Si los proyectos que se están fraguando salen adelante, La Cepeda se llamará también La Cepeda de la energía.
Ana Alonso desciende de la comarca cepedana por línea materna. Por esta razón, abre una ventana en la espadaña de la torre de Castrillos de la Cepeda para mostrar ‘la foto’ de su madre.
En varios cuadros, Ana Alonso abre ‘ventanas’ que nos transportan a otros cuadros dentro de los cuadros, a paisajes dentro de paisajes. A veces juega también con un mundo de espejos que nos permiten situar flores o sueños en primer plano, en segundo plano en panorámica. El recurso permite dar más luz al cuadro y, seguramente, más viveza o movilidad.
Representa también la iglesia de Cogorderos, un pueblo donde se produjo la batalla más importante de la Guerra de la Independencia en la Provincia de León. Y no podía faltar la capilla renacentista de Otero de Escarpizo, en la que están enterrados los hidalgos Escarpizo y Pernía. Forma un todo con el Palacio porque comparte su historia.