El grupo californiano Metallica regresa a su sonido original de los ochenta. Ya lo anunció el batería del grupo, Lars Ulrich, hace unos meses y ayer lo volvió a confirmar Roberto Trujillo, bajista de la formación desde 2003 y quepresentó en Madrid el último disco de la banda, ‘Death Magnetic’. Este álbum tiene ingredientes del sonido antiguo de Metallica, tiene su sabor, pero aún así cuenta con elementos diferentes, tiene mucha personalidad y es muy dinámico. Para crearlo, James –vocalista y guitarra– y Lars tuvieron que dejar de huir de su pasado y aceptarlo”, comentó Trujillo. Tras cinco años de silencio, la marcha del anterior bajista Jason Newsted y después del tan criticado ‘St. Anger’, la formación parece haber superado finalmente su crisis, recogida para asombro de todos en el documental ‘Some kind of monster’, y ha regresado con un álbum que seguramente también sorprenda a muchos. De 72 minutos de duración y con tan sólo diez canciones -lo que hace que cada tema tenga una media de unos siete minutos- ‘Death Magnetic’ es, según el músico, “un disco complicado que se diferencia de otros trabajos anteriores de Metallica en que se siente como algo vivo”. “Grabamos cada tema como si lo estuviésemos tocando en directo. Era prácticamente un espectáculo”, explicó.