La posibilidad de establecer cupos en los exámenes fomenta el alquiler de motocicletas
Alumnos que, estos días, esperaban para examinarse del carné de moto en la pista de Trobajo del Cerecedo. M. Marcos
I. Herrera León
Más difícil y más caro. El endurecimiento de las pruebas exigidas para obtener el carné de la clase A, el que permite conducir motocicletas de más de 125 centímetros cúbicos, que comenzará a aplicarse a partir del próximo 1 de septiembre ha provocado una avalancha en las autoescuelas. Todos quieren hacerse con el carné de moto. Según las autoescuelas consultadas por este periódico –todas coinciden– durante los meses estivales el número de alumnos se ha multiplicado por cinco.
“Hasta ahora, con más de dos años de antigüedad del permiso B no había que realizar prueba en circuito abierto, en circuito por ciudad. Ahora, además de más difícil será más caro porque será necesario hacer más prácticas”, cuentan desde Autoescuela Centro donde no dan crédito a la resistencia de la moto pues “la hemos tenido funcionando cerca de 14 horas diarias”. “La gente viene y me dice, ‘no, si yo no tengo moto ni nada, pero bueno, así ya lo tengo, como ahora se va a poner más difícil... es por si algún día me interesa’, hay a quienes ni siquiera les gustan las motos”.
Desde la Autoescuela Ordoño también afirman haber percibido este ‘boom’ del verano: “Ha sido tremendo, hemos pasado de tener una media de cinco alumnos para el examen de moto a tener cuarenta”.
La Autoescuela San Agustín augura que el mogollón estará esta semana que es la última de exámenes antes de que entre en vigor la nueva normativa. “Normalmente, las autoescuelas que más alumnos llevan a examen –de moto– llevan como mucho seis u ocho, ahora las hay que tienen cuarenta”.
La duda está ahora en si la Jefatura Provincial de Tráfico fijará o no cupos a las autoescuelas. “No los ha aplicado nunca, pero de hacerlo tendríamos que dejar a mucha gente fuera. De momento, en Tráfico han dicho que van a hacer todo lo posible por no dejar a nadie sin examinar, pero es que se trata de un problema de tiempo, el horario de los examinadores es de ocho de la mañana a tres de la tarde. Todavía no se sabe cómo se va a hacer”, cuentan desde la Autoescuela San Agustín.
Esta preocupación por si se establecen o no cupos a las autoescuelas está generando un negocio de alquiler de motos. “Si no hay problema de cupos no pasa nada, pero si yo tengo a veinte para examinar y mañana me dicen que sólo puedo llevar a ocho tendré que decirle a los 12 restantes que quedan fuera” y antes de esperar buscan la alternativa, presentarse por libre, para lo que necesitan llevar su propia moto con unas características concretas. Según han confirmado desde las autoescuelas, se están viendo auténticas estafas, motos por 200 euros para examinar a cuatro.