No quisiera que sonara a disgresión la siguiente reflexión sobre el futuro del socialismo en Ponferrada, pero estoy absolutamente convencido que después de la incineración política de Don Ricardo González Saavedra y la proclamación de Don Fernando de la Torre como portavoz del Grupo Municipal Socialista, el alto estado mayor del PP ponferradino piensa que el PSOE local sólo tiene pasado pero no futuro, sobre todo después de saber de primera mano, que el socialismo berciano, no ha apostado por la renovación sino por la transustanciación, mediante la afiliación de cien nuevos militantes, bien elegidos y filtrados, a la futura agrupación ponferradina, que lo convertirá en un partido cultural, política, económica, estratégica y dietéticamente correcto, y que no esté reñido con el anarco socialismo canedista. Será la demostración de que Don Antonio ya ha alcanzado la madurez como estadista, pero sin perder las hechuras de caudillo civil, todo ello aderezado con el lenguaje halterofilíco de Camponaraya, exportado ya a China después de los últimos Juegos Olímpicos. Así pues, buena parte de los ciudadanos, tendrán que seguir viviendo en la zozobra y planteándose por quién votar en los próximos comicios municipales y autonómicos, dado que los nuevos líderes del PSOE, regional y provincial, no parecen tener ningún interés en esforzarse en aportar ni siquiera media idea nueva. Mientras, a media luz, la banda de los cuatro seguirá negociando los condones nuevos y las viagras prometidas por nuevas privatizaciones, recalificaciones o subvenciones ¿del Miner? acabando así con la sensación de coito interrumpido, que la disolución de la agrupación ponferradina había tenido en la vida política.