‘El Niño’ se enfrentará con el equipo de sus amores, el Atlético, en el cuarteto más difícil
Ernesto de la Fuente Madrid
El Fútbol Club Barcelona fue ayer el gran beneficiado del sorteo de la fase de grupos la Liga de Campeones, que se mostró más esquivo con el Real Madrid y el Atlético, y dejó razonablemente satisfecho al Villarreal.
Del evento, celebrado en el Forum Grimaldi de Mónaco, salió el conjunto de Josep Guardiola como el claro favorito del grupo C, por delante de un Sporting de Lisboa que no ofreció grandes cosas el miércoles, en el trofeo Santiago Bernabéu, del Basilea suizo y del Shakhtar Donetsk ucraniano, un rival más que conocido para los azulgrana. El ‘general invierno’ puede hacer de las suyas.
Para el Villarreal, el grupo E es casi un ‘déjà vu’, porque ya se enfrentó al Manchester en la temporada 2005-06 y al Celtic Glasgow, con quien está hermanado tras la eliminatoria de la Copa de la UEFA de hace cuatro años.
El Aalborg danés, que eliminó al Modriça y al Kaunas en las dos rondas previas, completa un grupo en el que, en buena lógica, los de Manuel Pellegrini tendrían que optar a una de las dos plazas junto al actual campeón de la Liga de Campeones.
El Atlético de Madrid, en su regreso a Europa 11 años después (aún se recuerda con tristeza aquella eliminatoria tirada por la borda contra el Ajax, que amargó Dani, que luego fracasó en la formación ‘colchonera’), se enfrentará a Fernando Torres (‘The Kid’ para su legión de fans, que le compuso su propia canción), su gran icono en los últimos años.
El conjunto que dirige el mexicano Javier Aguirre entró en el bombo 4, el de los equipos con peor coeficiente, por lo que no podía confiar en emparejamientos sencillos. Ha caído en el grupo D, que encabeza el Liverpool de Rafa Benítez con el morbo añadido del regreso de Torres al Calderón. Peligrosísimos compañeros completan el cuarteto, desde Holanda y Francia. El PSV Eindhoven, un conjunto que en los últimos años ha acariciado el éxito y acostumbra a ofrecer un juego vistoso, y el Olympique de Marsella, que comienza a recuperar parte del prestigio perdido de la mano del ex internacional belga Eric Gerets.
El Real Madrid, por último, es el gran perjudicado entre los conjuntos españoles, porque encabeza un complicado grupo en el que se tendrá que enfrentar contra la Juventus de Claudio Ranieri y el Zenit de San Petersburgo, la sensación de la pasada temporada en la que se proclamó campeón de la Copa de la UEFA, con Arshavin (el Barça le haría un favor fichándolo, como se rumorea desde la Eurocopa) y Shirokov.
El equipo ‘merengue’, eliminado los cuatro últimos años en octavos de final, se enfrenta ahora a una complicada fase de grupos. Su cruce contra la ‘Vecchia Signora’ es un clásico europeo y el conjunto turinés ya le eliminó hace cuatro años en octavos. Aunque a Pedja Mijatovic le trae buenos recuerdos de la final de 1997, donde le devolvió la gloria tras varias décadas de sequía.
El Zenit, con el genio Andrei Arshavin al frente, es un duro rival, que ya ridiculizó la pasada temporada al Bayer Leverkusen y al Bayern Múnich.
La gran sorpresa
El BATE Borisov, mientras, es una de las sorpresas de la Liga de Campeones, procedente de la previa tras eliminar al Levski Sofia es, en teoría, el más débil del cuarteto. Los bielorrusos no se lo pondrán fácil a los de Schuster pues, al igual que sus vecinos, contarán con unas condiciones meteorológicas muy favorables por el frío al que no están acostumbrados los de la capital de España. Además, al igual que sus vecinos, llevan mucho más tiempo de rodaje.
El resto del sorteo emparejó al Chelsea de Luiz Felipe Scolari en el grupo A, con el Roma de Baptista como máximo rival por delante del Girondins de Burdeos de Laurent Blanc y del Cluj, sorprendente campeón rumano.
En el B, el Inter de Mourinho es el líder en las apuestas frente al Werder Bremen alemán, el Panathinaikos griego y el Anorthosis, el primer equipo chipriota que entra en esta competición. En el F, el Lyon parte como cabeza de serie, pero el Bayern Múnich de Klinsmann reclama su condición de rival a batir, mientras que la Fiorentina también está dispuesta a pelear por una plaza en octavos, con el Steaua con ciertas opciones.
El G, por último, ofrece al Fenerbahce de Luis Aragonés y Dani Güiza una oportunidad de entrar en la siguiente ronda. El Arsenal es el más potente, pero Oporto y Dinamo de Kiev están a la altura del conjunto turco del ex seleccionador español, que seguro que tendrá suerte, pues el balón con el que se disputará el torneo es el mismo de la Eurocopa.