Logo de la-cronica.net


EN UN MINUTÍN / Elena F. Gordón

De síndromes varios

Algunos aún no hemos disfrutado las propias cuando llevamos semanas oyendo hablar del traído y llevado síndrome postvacacional (SPV), que para ser una cosa con un nombre tan feo, no me resulta demasiado antipático.
Y me explico. Ese conjunto de síntomas que sufre buena parte de la población cuando regresa al trabajo tras disfrutar de un periodo de descanso nos iguala a jefes y subalternos, a currantes natos y a ‘escaqueitors’ profesionales, a optimistas existenciales y pesimistas incurables como ocurre con pocas cosas.
Vamos, que no hay quien se libre, en mayor o menor grado, de un ‘no-sé-qué-qué-sé-yo’ que se nos pasa por la mente y por el cuerpo y que se manifiesta en esa especie de malestar general, de dolor de casi todo, de cambio brusco de humor, de ‘quiero-un-helado-de-me-da-por-saco-tener-que-volver-al-trabajo’, aunque te lo sirvan de ‘bueno-tranqui-tampoco-es-pa-tanto-queda-menos-para-un-puente’.
Pero sobre todo, ese SPV que aún no reconoce oficialmente la psicología clínica, nos iguala a hombres y mujeres porque, cambios hormonales aparte, se parece bastante, por no decir mucho, al llamado Síndrome Premenstrual (SPM) que padece un alto porcentaje de mujeres.
Así que, trabajadores masculinos del mundo: pensad que, por suerte para vosotros, tan sólo padecéis esos desagradables y muy molestos síntomas una vez al año. Sed fuertes. Féminas currantas del planeta: ved cómo, al menos alguna vez, ellos también se sienten como tantas de vosotras, o parecido, cada 28 días. Si es que el que no se consuela…
elenafgordond@la-cronica.net

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica