En estas semanas ha pasado de todo, sigue la crisis, los juegos de Pekín y Nadal que es un fenómeno. A mayores la desgracia de una catástrofe aérea que a todos escalofría.
En León, a lo nuestro, a la perentoria tarea de perder el tiempo, arrumbar posibilidades y echarles la culpa a otros.
Mientras en Valladolid se queda la unidad de Cirugía Pediátrica, aquí seguimos como estoicos perorando por los médicos de dentro de 15 años y la Facultad de Medicina. El día a día se nos va como las hojas del calendario y aquí mientras, filosofando sobre el futuro.
¿Y las huertas solares? No me significo por mi amor hacia la Junta de Castilla y León, pero, ¡habrá que ver en qué acaba la investigación! Los implicados han hecho lo que políticamente debían hacer: han dimitido o se les ha pedido que dimitan.
¿A qué se dedica la oposición en Castilla y León si este tema lo tiene que destapar un periódico y no sus señorías, máxime si es tan grave y alcanza tan alto como dicen? ¿Se les puede suponer negligencia in vigilando? O no se enteran o, como sugieren, se han servido de un medio de comunicación en vez de los cauces parlamentarios para su denuncia. Si esto fuera así no todo estaría perdido, ya que supondría que la mitad de la cámara ‘regional’ no creería en sus propias instituciones, lo que abundaría en la idea de los que creemos que esto fue poco pensado y peor realizado.
Piden la dimisión del delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández, y hasta del consejero de Fomento, Antonio Silván, curiosamente leoneses los dos. Esta dimisión, ¿favorecería a León o nos dejaría peor que estamos?
No les voy a hacer un favor diciendo esto, pero creo que los dos son buenos para León y como leoneses. Creo más en su interés por su tierra que la de algunos otros altos cargos y parlamentarios por León, unos que nos marean con un arrianismo de salón en que si la naturaleza de León es similar pero no idéntica a la de Castilla, otros rendidos al oro de Pucela y de remate nuestra UPL, auténtica autoridad en guerras civiles y un desastre en todas las demás. Y así está León: inútil total para esta mili.