Buen ambiente y mejor servicio. Imagen del comedor de Casa Eva, en Villaobispo de las Regueras. M. MARCOS
Fulgencio Fernández
Uno de los muchos comentarios de viajeros que pasan por León y después los llevan hasta las páginas de algún libro o similar decía: «Comimos un arroz con bogavante riquísimo, picante y bastante alegre. Por menos de 20 euros la persona. El restaurante es tranquilo, y muy bien decorado y el servicio bastante profesional». Aclaraba el autor, Alejandro Prieto Castro, que su comentario se refería al restaurante Casa Eva, de Villaobispo de las Regueras (Calle La Iglesia, 6. Teléfono 987 307 147), ese que para muchos también es ‘El Publio’ de Villaobispo, por darle la importancia que también tienen los varones en este negocio. Aunque como el secreto está en la cocina bien puesto está el nombre.
La verdad es que el viajero captó en pocas frases la esencia de este tradicional rincón de la gastronomía leonesa, a muy pocos metros de la capital. En Casa Eva se vienen sirviendo desde hace muchos años platos con mucho sabor y mucho saber, cocina leonesa y cocina de siempre, cocinada en su punto, sin pasarse pero sabiendo llegar. Alegre, que decía el viajero.
Hay otro dato que resulta muy significativo sobre la acogida que este restaurante ha tenido entre los leoneses. Era un tradicional bar de pueblo con su comedor, amplio, pero tuvo que sacrificar el espacio del bar y las partidas para hacer más comedor pues la demanda era cada día mayor. Y ya se sabe que cuando el boca a boca funciona es por algo.
Es muy difícil no salir satisfecho de Casa Eva pues allí encuentras siempre platos tradicionales, de cuchara, muy bien cocinados; buenos embutidos, sabrosas mollejas, callos... para entrar en materia. Las carnes son muy buenas, las chuletillas una seña de identidad y no le faltan el pulpo, algunos pescados. Buenos postres caseros. Sin pretensiones pero sorprendiendo.
Y profesionalidad y cercanía. Buena gente y buen precio.