Con 12,29 fallecidos de cada mil, sólo es superada por Lugo y Orense
El envejecimiento es uno de los factores determinantes de la tendencia demográfica de la provincia. M.Peña
F. F. M. León
La tercera tasa de mortalidad más alta de España pertenece a León a tenor de los datos ofrecidos recientemente por el INE. En la provincia, fallecieron 5.948 personas lo que conlleva el poseer una tasa de 12,29 defunciones de cada mil leoneses.
Las provincias que ocupan los puestos más altos del ranking son las gallegas Orense y Lugo con 13,96 y 13,52 fallecidos por cada mil respectivamente, y aquellas que menor tasa poseen son Las Palmas con 6,13 y Melilla con 6,61.
En el conjunto del país, en España murieron el año pasado 384.442 personas, lo que se traduce en una tasa de defunción de 8,57 por cada mil habitantes, un índice que ha permanecido prácticamente estable en los últimos 30 años pero que es unas décimas superior al 8,43 registrado en 2006.
En Castilla y León, la tasa más alta es la leonesa a la que le siguen las de Zamora (12,20 por cada mil), Palencia (11,43) y Soria (11,41).
En León el total anual de 5.948 defunciones la convierte en la provincia con el número más alto de toda la Comunidad seguida de Valladolid (4.759), Salamanca (3.785), Burgos (3.545), Zamora (2.377), Palencia (1.956), Ávila (1.887), Segovia (1.533) y Soria (1.054). Fuera de Castilla y León, las cifras más altas pertenecen a Barcelona, Madrid y Valencia, algo lógico viendo la población existente en las tres provincias.
Los meses de invierno son los que tienen una mayor mortalidad, especialmente enero (38.592 en toda España, más del diez por ciento del total), diciembre (35.746), febrero (34.198) y marzo (33.990). Septiembre es, por el contrario, el mes con menos muertes (27.742), junto con el resto del verano en general.
En León los meses con mayor número de fallecimientos fueron diciembre (551), enero (547), noviembre (531) y febrero (506). En cambio, aquellos meses de menor número de muertes fueron agosto (414), octubre (461) y junio (462).
Todas las regiones de la cornisa cantábrica son las que presentan los más altos índices de mortalidad. Asturias, León, Cantabria, Lugo, Orense, A Coruña y Palencia son un ejemplo de ello.
Haciendo un recuento y estimaciones de los datos, León seguirá padeciendo uno de sus principales problemas, la pérdida de población, al menos en los próximos diez años. La provincia tendrá cerca de 8.000 habitantes menos en el año 2018 mientras que la población total española crecerá en 2,7 millones dentro de una década.
Con estos supuestos, Asturias, Castilla y León, Galicia, País Vasco, Ceuta y Melilla perderán población en este decenio. Para Castilla y León el INE plantea una disminución de algo más de 39.700 personas. Según este baremo, la provincia leonesa perderá en torno a 7.900 habitantes hasta situarse por debajo de los 490.000, lo que supone un descenso del 1,6% respecto a los actuales 497.387. Asturias perderá 33.500 residentes y Galicia tendrá en 2017 unos 32.000 habitantes menos.
Por el contrario, la población residente aumentará en el resto de las comunidades autónomas, de manera más ostensible en Madrid y Cataluña, con unas 700.000 personas más en cada caso; Andalucía, con unos 400.000 residentes más, y la Comunidad Valenciana, con algo más de 300.000.