José Blanco reclama que haya “austeridad” en las administraciones
Zapatero, flanqueado por el vicesecretario del PSOE, José Blanco (i), y el presidente del partido, Manuel Chaves. efe
Agencias Madrid
Más allá de que la crisis sea tan dramática como proclama el PP o esa pequeña desaceleración que afirma el Gobierno, lo cierto es que incluso los socialistas son conscientes de que la Administración española está sobredimensionada hasta extremos grotescos. Por eso, aprovechando la mala coyuntura económica, los socialistas se han decidido finalmente a abordar una situación que, pese a lo clamorosa, ha estado siempre entre las intocables por su elevado coste electoral y anunciaron ayer que pedirán a las administraciones públicas que estudien qué medidas de austeridad pueden poner en marcha para reducir el gasto público, entre las que se sugiere una tan revolucionaria como la congelación de los sueldos de sus altos cargos.
Así lo explicó el vicesecretario general de la formación de Ferraz, José Blanco, quien detalló que sugerirán a las comunidades autónomas y ayuntamientos que den “ejemplo” y contribuyan al “esfuerzo colectivo” manteniendo los salarios de sus parlamentarios, consejeros o concejales.
Además de requerir tan brutal sacrificio de quienes viven a costa del erario público, el PSOE decidió iniciar una campaña publicitaria por todo el territorio español para explicar la situación “real” de la economía y las medidas puestas en marcha por el Gobierno, así como las iniciativas previstas para los próximos meses y, por último, sus objetivos para los Presupuestos para 2009.
Según Blanco, que no detalló si lo que se ahorre con la congelación de las nóminas se destinará a la mencionada campaña, se pretende trasladar “los compromisos que se quieren adquirir con los ciudadanos, los empresarios, los sindicatos y el conjunto de fuerzas políticas”.
Una vez cerrado el capítulo de la publicidad institucional, el número dos socialista se dedicó al autobombo meramente político y explicó que, en materia de financiación autonómica, a falta de uno, hay “dos consensos”.
El primero sería la coincidencia en la necesidad de un nuevo modelo y el fracaso del anterior, “que no consiguió ser definitivo como dijo el PP”. Blanco aseguró que la voluntad del Gobierno es cumplir con lo dispuesto en los estatutos de autonomía y con lo que establece la Constitución.
La segunda unanimidad consistiría, siempre a juicio del socialista, en que “el PP carece de modelo de financiación autonómica y no tiene alternativa”.
Para apoyar su reflexión, Blanco recordó que el Gobierno tuvo que convocar una conferencia de presidentes con todas las comunidades para evitar la quiebra de la sanidad pública, porque “el sistema de Aznar y Rajoy” hacía aguas y amenazaba con colapsar las prestaciones”
Sin perder de vista al principal partido de la oposición, el vicesecretario de los socialistas interpeló directamente a Rajoy para que declare públicamente si es partidario de mejorar la financiación autonómica y diga con claridad “si hay que cumplir o no el Estatut”.