Las mujeres que disfrutaron de estos permisos recorrieron León, fueron de compras y salieron por el Húmedo. Mauricio peña
Alicia Torres León
En la presentación de la memoria de Cáritas de 2007 las cifras sobre el piso de acogida de permisos penitenciarios ya hablaban por sí solas. 150 internos disfrutaron del permiso (110 inmigrantes y el resto españoles, mayoritariamente canarios), la trabajadora social realizó 65 entrevistas iniciales en Mansilla, se enviaron 69 valoraciones al juzgado de Vigilancia Penitenciaria y no hubo ningún quebrantamiento de condena.
Y desde que comenzó 2008 todas las semanas –a excepción de las que tienen días festivos– Cáritas ha acogido un grupo de presos. En estos primeros meses se han desarrollado 146 permisos (que no internos) pero las previsiones apuntan a que se podrá duplicar las cifras del año pasado.
Hasta la fecha, según datos aportados por la trabajadora social, 56 eran nuevos permisos. Con estas buenas estadísticas, resultan anecdóticas las dos fugas, la de un hombre y una mujer; aún así, seguro que tienen mucho que agradecer a Cáritas.
Por otro lado, hay que destacar que la mayoría de los permisos son disfrutados por los hombres. En estos cinco años de vida del programa, Cáritas ha conseguido que las mujeres también disfruten de esta iniciativa, así como el apoyo económico del IRPF y de la Gerencia de Servicios Sociales.
Más apoyo institucional
Si hubiera algo que mejorar, desde Cáritas sólo piden un poco más de apoyo institucional para ayudarles a organizar determinadas visitas y excursiones. Igual que el Baloncesto León y el Ademar les proporciona entradas para otros eventos, “no estaría mal más apoyo de las administraciones para llevar a cabo más actividades con ellos”, concluyen desde Cáritas.