Un cabezazo de Roskam en el minuto 93 da el triunfo a una Cultural que mereció golear
Castellano le gana el salto al centrocampista pucelano y consigue peinar el balón. el día de valladolid
Jesús Coca
Valladolid, enviado especial
Minuto 93. Córner a favor de la Cultural. Es el último cartucho. Todos los jugadores del Valladolid B se meten dentro del área para defenderse como gato panza arriba. Los más de 200 aficionados leoneses desplazados a Valladolid se muerden las uñas: ¡No puede ser que no nos llevemos los tres puntos tras este baño!, piensan. Mateo coloca el balón y pone un centro cerrado. El balón vuela por el aire hacia el segundo palo. Allí aparece la cabeza milagrosa de Roskam. Remate perfecto que pilla a contrapié al guardameta vallisoletano y se cuela pegado al palo. La plantilla se vuelve loca. Ya no hay tiempo para más. El 0-1 es inapelable.
Es la culminación a un gran partido del bando leonés, que pudo acabar 0-4 sin que nadie en la grada se hubiera extrañado. Porque sólo hubo un equipo sobre el futbolín de hierba artificial en el que juega el filial pucelano, y fue la Cultural. Hasta cinco ocasiones clarísimas de gol tuvo el equipo leonés, que creaba ocasiones como churros pero las fallaba como una escopeta de feria.
Y eso que empezó con susto el partido. No se había cumplido el primer minuto y Salva se quedaba sólo delante de Bermúdez, que le ganaba la partida en el mano a mano. Susto de los gordos, pero que finalmente fue sólo un espejismo. La Cultural se hizo dueño y señor del centro del campo y se mostró sólida y firme en la retaguardia. El problema fue que arriba falta pólvora y se hacen ocasiones pero no goles. Tuvo dos Paixao en la primera mitad, tras jugadas casi calcadas: triangulación en el centro del campo, balón a la banda para un espectacular Rico y centro medido para que el portugués remate solo al borde del área pequeña. El resultado: balón a las nubes cuando casi era más fácil meterlas. No serían las únicas. A mediados de la segunda parte, un ‘zambombazo’ de Mateo desde 20 metros se estrellaba en el palo, llegándole el rechace a Roskam y luciéndose Javi con una gran parada. Antes había tenido otra Paixao tras una jugada de estrategia y después la tendría Chema tras otra internada de Rico. La portería parecía infranqueable. Pero entonces llegó el descuento y se hizo justicia. La Cultu ganó, y lo que es más importante, convenció. Seis puntos de seis posibles y de nuevo líderes. Que siga la racha.