Bermejo propone ampliar los candidatos y el PP que elijan los jueces
Soraya Sáenz y José Antonio Alonso serían los negociadores. efe
Otr-Press Madrid
Después de repartirse el pasado lunes el pastel del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), los dos grandes partidos apostaron ayer por mejorar el sistema por el cual son elegidos los 20 magistrados que componen el órgano de gobierno de los jueces. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, abogó por aumentar el pluralismo en la selección de candidatos ampliando “el cupo de personas que se pueden proponer” al Parlamento, mientras que la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, consideró necesario que parte de los letrados sean designados por y entre jueces.
Bermejo afirmó que le hubiera “gustado” más pluralismo en la selección de los aspirantes para formar parte del Consejo. El titular de Justicia mostró su disconformidad, tanto con que la selección de los magistrados se encuentre “sometida a las propuestas que hacen las asociaciones judiciales”, como con “el cupo de personas que se pueden proponer” a las Cortes Generales. “A mí me hubiera gustado más pluralismo, pero todo no se puede hacer”, señaló el socialista, respecto a una composición en la que han salido ganando las asociaciones judiciales.
El ministro se mostró a favor de dar “una vuelta profunda” a la regulación del CGPJ para mejorar el “pluralismo” del órgano de gobierno de los jueces y reformar esos aspectos: ampliar el número de personas que puedan proponer, que “nadie pueda ser propuesto si no tiene el aval de una academia o de un consejo” y que “haya más posibilidades de proposición al Parlamento”. Además, consideró que en el marco constitucional “no se acertó” con la proposición de un Consejo en el que “una inmensa mayoría de magistrados” gobierna “a los jueces”.
Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso sostuvo que su partido apuesta por “un modelo en el que al menos 12 de los miembros que forman parte del CGPJ” sean elegidos por los propios letrados “y los partidos dejen de meterse”.
Aunque Sáenz de Santamaría consideró que la ley que ha regido estos nombramientos desde 1985 “no supone el mejor sistema” que puede haber en estos momentos, es cierto que se ha logrado un acuerdo con el PSOE que “es bueno”, porque “lo que buscaba es que hubiera un gran número de vocales que estuvieran de acuerdo a la hora de tomar decisiones importantes en material de política judicial”.
Un margen de confianza
El CGPJ se compone de 20 vocales, de los que 12 deben ser jueces o magistrados y ocho, juristas de reconocido prestigio. Los primeros son propuestos por asociaciones judiciales o independientes con avales suficientes y elegidos por el Parlamento, esto es, los partidos políticos.
Según el modelo que plantea el PP, los 12 jueces o magistrados serían designados por las asociaciones judiciales y las formaciones no intervendrían. En el acuerdo alcanzado esta semana, dichas agrupaciones son las grandes beneficiadas, pese a que los magistrados afiliados representan al 50 por ciento de la carrera.
Respecto a esa reflexión en torno al CGPJ, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, reconoció que se trata de un órgano “que nace con la Constitución, que tiene unos años de rodaje y que, es verdad que en muchas ocasiones hemos dicho que se podían hacer mejoras para que fuera más eficaz en la importante labor que tiene encomendada desde el punto de vista constitucional”.