Atletas que llegaron en pateras y hoy son medalla. Nadadores sin brazos que baten récords. El deporte no tiene barreras cuando se aspira a lo más alto
Prueba de 5.000 metros disputada en el Estadio Nacional de Pekín, el mismo escenario de las míticas marcas de los recientes Juegos Olímpicos. efe
Carlos Ruiz León
Hasta este próximo miércoles, 17 de septiembre, la capital china celebrará los XIII Juegos Paralímpicos, en las mismas instalaciones y alojamientos que disfrutaron sus compañeros olímpicos. En Pekín están compitiendo 20 deportes oficiales y está prevista la participación de más de 4.000 deportistas procedentes de unos 130 países. Sonatletas ciegos y deficientes visuales, discapacitados físicos y paralíticos cerebrales.
Detrás de cada atleta hay una historia de superación. España ocupa el séptimo lugar en el medallero general con 43 metales (12 de oro, 17 de plata y 14 de bronce). China, como en los Juegos Olímpicos recién concluidos, es líder con 109 medallas.
Sin duda alguna, la de Abderrahman Ait Khamouch, que compite con España pese a su nombre árabe, es una de las historias más desgarradoras. Abderrahman llegó a España en una patera, como miles de inmigrantes africanos. Siete años después, ha logrado su primera medalla de plata paralímpica, con tan sólo dos competiciones internacionales en su haber.
Nacido en Mellab, una pequeña aldea al sur de Marruecos, sufrió un accidente cuando trabajaba como jornalero. La herida se gangrenó y tuvieron que amputarle el brazo derecho. Aquella tragedia estuvo a punto de costarle su sueño: ser atleta. Soñaba con llegar a ser algún día como el mediofondista Said Aouita, su ídolo. Un día, con 15 años, se subió a una patera y desembarcó en Fuerteventura. “No se lo deseo a nadie”, recuerda.
Empezó a buscarse la vida.En un parking en Barcelona... donde podía. Se inscribió en la Federación Catalana de Deportes para Discapacitados y empezó a entrenar en el Club de Atletismo de Nou Barris. Su primera carrera fue la Cursa de El Corte Inglés en 2003 donde, sin conocer siquiera el trazado urbano, logró un gran resultado. Lo siguiente fue el Campeonato de España de 800 metros. Así llegaron otros triunfos hasta éste de Pekín.
Otro caso es el del canario Enhamed Enhamed, que se ha colgado tres oros en lo que va de Juegos Paralímpicos. La última, al imponerse con solvencia en la prueba de los 100 metros libre S11, reservada para nadadores completamente ciegos, con un tiempo de 57.64.
El español, hijo de inmigrantes procedentes de El Aiún, en el Sahara Occidental, se destacó en cabeza desde el inicio de la prueba y paulatinamente fue poniendo agua de por medio con su inmediato perseguidor, el chino Yang Bozun, que no encontró en el empuje de la grada ese plus de velocidad para coger la senda de Enhamed.
“Estoy muy contento, ha sido superdifícil. Antes de empezar tenía bastantes dudas, pero mantener la cabeza fría me ha ayudado mucho. En los últimos 50 metros me dije ‘hay que ganar como sea y apreté los dientes”, dijo el nadador al salir de la piscina.
Enhamed, al que ya le apodan el chico de oro tras haber ganado también las pruebas de los 100 libres y los 100 mariposa, aspira aún a conseguir el oro en los 400 estilo, aunque asegura que no se puede comparar con Michael Phelps, al que muchos ya consideran el mejor deportista de la historia.
“Los Paralímpicos tenemos un límite de pruebas”, dijo Enhamed, que sabe que nunca podría disputar ochos oros. “Lo que Phelps hizo es muy complicado, pero si él lo ha conseguido, nosotros, con muchísimo esfuerzo también lo podemos lograr”, concluyó.
Hasta ahora los mayores éxitos del equipo paralímpico español han venido de la piscina olímpica, de donde han salido hasta 18 medallas, seis de ellas de oro.
Entre tanto, el nadador Ricardo Ten ha pulverizado el récord del mundo de los 100 metros braza en categoría SB4 con una marca de 1:36.61. Ten, nacido en Valencia en 1975, rebajó en más de medio segundo su propia plusmarca mundial (1:37.24) lograda hace seis años en Argentina y logró repetir en la misma prueba la medalla de oro lograda en Sydney 2000.
“Se lo dedico a todo el equipo que está aquí en Pekín y al que se ha quedado en Valencia, pero sobre todo a mis dos hijos y a mi mujer, que se ha quedado allí con un bebé recién nacido”, explicó Ten.
El nadador, que debutó en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996 y acumula cinco medallas, superó al brasileño Daniel Dias (1:40.39) y al colombiano Moisés Fuentes (1:42.04).
Ten, de profesión administrativo y que también ejerce de monitor de natación, sufrió un accidente cuando tenía sólo ocho años tras agarrar un cable de alta tensión, lo que le provocó la amputación de las extremidades superiores.
Todas son historias de superación personal. Muchas veces acaban con una medalla colgada al cuello para mayor orgullo, pero da igual. Todas las historias merecen el máximo reconocimiento.
¿El deporte paralímpico llegará a ser profesional?. Amparo Valcarce, secretaria de Estado de Asuntos Sociales, cree que “probablemente sucederá algo similar a los olímpicos, que no todos son profesionales y difícilmente lo podrán ser todos los paralímpicos. Se ha dado un paso importante con el Plan ADOP y el ‘Amigo Paralímpico’. Primero tenemos que igualar las oportunidades, luego que apoyar a aquellos que puedan tener una carrera en deporte paralímpico, y después ayudar a la inserción laboral tras el final del tiempo como deportista”, sentenció.